Tras varias pruebas realizadas en las localidades japonesas de Yokohama y Kawasaki, un consorcio del país nipón, en el que participa Toyota, ha lanzado a gran escala una cadena de suministro de hidrógeno completa basada en energía eólica renovable, con el objetivo final de “crear una sociedad basada en hidrógeno, generado sin dióxido de carbono”, informa el Diario Vasco.

El hidrógeno se puede extraer del agua mediante electrólisis, un proceso que requiere de electricidad y que normalmente se produce mediante centrales eléctricas a base de combustibles fósiles. Sin embargo, en la bahía de Tokio, mercados de abastos, centros de distribución o cerveceras ya se están aprovechando de esta nueva forma de energía sin generación de dióxido de carbono. Las carretillas elevadoras de estos centros están alimentadas por pilas de combustible de hidrógeno, cuyo origen está en el aerogenerador “Hama Wing”.

Con la creación de esta cadena de suministro de hidrógeno, en la que han participado también la tecnológica Toshiba y el Ministerio japonés de Medio Ambiente, se espera reducir al menos en un 80% las emisiones de CO2 en relación a otros vehículos industriales alimentados por gasolina o electricidad.

“El único residuo generado en el proceso es agua”, destaca uno de los responsables del proyecto, Shigeki Tomoyama, de Toyota Motor, mientras que Yukata Matsuzawa, de la división de cambio climático del Ministerio de Medio Ambiente, señala que “en el futuro vamos a tener un problema con el suministro de energía. Por ello, necesitamos potenciar la energía que no genere CO2, y entre ella, el hidrógeno”.