El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, firmó la pasado semana el decreto 625, que establece el régimen de producción de vehículos fabricados y comercializados en el país caribeño, así como el precio justo de venta de los mismos.

"El sector automoción es muy importante y lo vamos a priorizar", manifestó Maduro, quien desveló haber mantenido al respecto una reunión con el ministro de Industrias, Ricardo Menéndez, y su homólogo de Comercio, Alejandro Flemming. Seguidamente recalcó que "vamos a acabar con las mafias que obtienen los vehículos que tanto le cuesta al país fabricar".

Indicó, además, que se están posicionando los precios correctos de cada vehículo, pues "hay suficientes sistemas para tener control y supervisión de que esto se cumpla y vencer a todas las mafias que especulan con los vehículos fabricados en el país".

Del mismo modo, el mandatario insistió que "la prioridad es la producción nacional", al refrendar el acuerdo con el fabricante francés Peugeot. "Es una alianza que discutimos y Peugeot viene con todo".

Se trata de una asociación donde el estado venezolano va a tener el 51% de las acciones, confesó a continuación. Pero si es necesario que sea 70% Peugeot, 30% Estado, podrá ser, aseguró. "Hay flexibilidad absoluta en el acuerdo: lo importante es que el vehículo se produzca aquí".

También vamos a ir creciendo en tecnología de producción automotriz, expuso, pues "es una de las industria de punta para el desarrollo de cualquier economía".