El ministro alemán de Transportes, Alexander Dobrindt, ha confirmado que el grupo alemán instaló un programa que manipula la medición de gases contaminantes en el modelo Cayenne. Según informa el portal Euronews, ha ordenado la revisión obligatoria de los 22.000 vehículos afectados en toda Europa.

En palabras de Alexander Dobrindt, “no nos han dado ninguna explicación, por lo que hemos decretado una prohibición de matriculación de ese modelo, lo que significa que no podrán ponerlo en el mercado”. El ministro ha confirmado que Porsche, filial de Volkswagen, correrá a cargo de la modificación técnica de los coches afectados.

Porsche, que usa en el modelo diesel del Cayenne motores de Audi, filial también de Volkswagen, acusa a Audi de haberle suministrado “motores enfermos” y de haberlo negado de forma reiterada desde que saltó el escándalo de los diesel.