La Asociación Madrileña de Distribuidores de Automóviles (AMDA) ha reunido a una importante representación de los concesionarios de la capital en su IV Asamblea Anual, quienes han podido disfrutar de una visita guiada al Congreso de los Diputados.

El presidente de AMDA, Moisés González, ha sido el encargado de inaugurar un encuentro con un discurso enfocado en los retos con los que la asociación va a iniciar el año 2017. Mayor formación sobre el sector del vehículo de ocasión, más reuniones para optar por la adquisición de lotes de vehículos que hagan más rentable el negocio y mejorar la gestión de la aplicación de las bases de datos de clientes para vender y reparar más coches, son los asuntos en los que AMDA enfocará sus esfuerzos el próximo año. “Seguiremos apostando por un asociación ágil, austera y democrática, con especial interés en trabajar la solidaridad para echar una mano a quien más lo necesita, por ejemplo, a los niños”, afirmó González.

También aprovechó la asamblea para anunciar su interés en renunciar al cargo de presidente en diciembre de 2017 para que otro socio coja las riendas de la Asociación, momento en que AMDA celebrará cinco años desde su nacimiento.

Gran interés captó el discurso de Ignacio Magro, socio de Finae Partners, que trató sobre ‘El valor de los concesionarios en el entorno actual'. ¿Cuánto vale tu negocio? Fue la primera pregunta que lanzó a la audiencia. “No es la intención de ninguna empresa vender su negocio mañana, pero es clave trabajar teniendo en cuenta esa posibilidad porque ayuda a crear valor añadido”, explicó.

Magro cree que el mejor momento para realizar operaciones de compraventa de empresas es en la mitad de los ciclos económicos, justo donde nos encontramos ahora en España, una situación que depende del riesgo que tenga el país para los inversores (prima de riesgo), los préstamos a pymes y al consumo y de la confianza del consumidor.

Sobre los retos adicionales y las claves del éxito de los negocios familiares también habló Ignacio Magro. En este sentido destacó la necesidad de transmitir los valores y la cultura de la empresa -algo que se suele perder de generación a generación-; tener una visión conjunta del negocio para saber dónde y cuándo invertir; delegar y profesionalizar de cara a poder vender un negocio el día de mañana con mayor facilidad; solucionar conflictos emocionales ??"especialmente por temas familiares-; implantar procesos objetivos de valoración de familiares; acordar la remuneración de los accionistas de forma diferenciada a la gestión; y, sobre todo, comunicarse mucho.

El gerente de AMDA, Manuel Castro, aprovechó el encuentro para dirigir unas palabras a los distribuidores de automóviles de Madrid e informarles sobre los avances que se están llevando a cabo desde AMDA para reducir el coste de la electricidad y cumplir el real decreto sobre consumo, mejorar en temas de formación con nuevos cursos y, en general, para mejorar la rentabilidad de los concesionarios. “En enero iniciaremos una campaña de prensa para dar a la asociación mayor visibilidad en los medios de comunicación y mejorar nuestra imagen para que se nos vean como grupos de trabajo, en muchos casos empresas familiares que luchan con sus recursos, y uno de los sectores que más empleos fijos generan”, concluyó el gerente de AMDA.