La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones ha presentado los ejes de trabajo que está desarrollando en este nuevo mandato presidencial, inaugurado en enero. Los cinco bloques de trabajo que marcan la hoja de ruta de ANFAC en esta etapa se centran en lograr una nueva fiscalidad para los vehículos, más moderna e integrada, la mejora de la competitividad industrial y los estímulos a las inversiones productivas. Asimismo, se hace hincapié en la movilidad sostenible y en la potenciación, dentro de las grandes áreas metropolitanas, de una movilidad más respetuosa con el medio ambiente para crear grandes 'green cities'.

El presidente de ANFAC, José Vicente de los Mozos, afirma que estos cinco ejes de trabajo son básicos “si queremos seguir manteniendo una industria puntera que hoy es esencial en el tejido productivo y en la economía española. Nuestro sector enfrena una evolución tecnológica sin precedentes: digitalización, conectividad, electrificación, conducción autónoma,... Y todo ello con una mayor exigencia medioambiental. Vamos hacia un nuevo modelo de movilidad. España necesita un Plan Estratégico de la Automoción para para seguir siendo referencia a nivel mundial en el sector”.

Por su parte, Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de ANFAC, añade que “debemos hacer una transición inteligente, ordenada, planificada y, sobre todo, rentable para España. En este cambio es importante que la Administración nos apoye para que España mantenga la posición de liderazgo europeo y mundial que hoy tiene como fabricante de vehículos”.

ANFAC cree que es necesaria una nueva fiscalidad verde, exigente y con criterios medioambientales. Un impuesto moderno, que esté más enfocado al uso del coche que a su compra, y que, además, estaría en línea tanto con la propuesta de la comisión de expertos para la revisión del modelo de financiación autonómica, como con las exigencias de la Comisión Europea, que ha pedido a España incrementar los ingresos por impuestos medioambientales.

Para conservar su importancia como país fabricante de vehículos, España ha de mantener un alto nivel de competitividad industrial. Para ello, ANFAC cree que hay medidas que se pueden tomar en diferentes apartados; por ejemplo, en logística, el aumento de la capacidad de los camiones, la reducción de las tasas que pagan los automóviles en el transporte marítimo, la mejora de la conexión de los puertos por ferrocarril o la normalización de trenes de 750 metros de longitud, reduciría en unos 100 millones de euros al año los costes de nuestra industria.

Ante los nuevos retos, la industria de automoción española necesita una política de innovación eficiente como palanca esencial para mantener y potenciar la competitividad y productividad. Según la patronal, “se requieren estímulos a las inversiones productivas, efectivas y atractivas que, bajo la modalidad de subvención o financiación blanda, permitan adecuar y mejorar nuestros procesos productivos hacia los distintos conceptos de la industria 4.0 así como desarrollar los nuevos conceptos de vehículos”.

Desde ANFAC se aboga porque las políticas medioambientales y de movilidad sean lo más homogéneas posibles en todo el país, que se apliquen criterios comunes en todos los territorios. Para ello, el uso del etiquetado medioambiental de la DGT debería utilizarse como referencia común para el diseño de políticas de movilidad sostenible. Una movilidad sostenible pasa por el rejuvenecimiento del parque, hoy con doce años de antigüedad.

En este sentido, los vehículos modernos, con la última tecnología de bajas y cero emisiones, forman parte de la solución a los problemas de calidad del aire que puedan presentarse en las grandes ciudades. “Y desde luego los son los vehículos alternativos”. En ANFAC creen que “es necesario un plan, estructural y único, para aumentar su penetración en el mercado con una dotación de 150 millones de euros anuales”.

En la asociación también quieren potenciar que las grandes ciudades españolas se conviertan en áreas de referencia para desarrollar una movilidad sostenible, en 'green cities'. Entre las medidas de estímulo, destacan la mejora del marco regulatorio del gestor de carga, incentivar la instalación de puntos de recarga públicos y privados (electricidad, gas y pila de combustible) o permitir la circulación por los carriles reservados BUS-VAO de vehículos etiquetados como CERO y ECO. “Creemos que, con el apoyo de la Administración, podría multiplicarse por cuatro la cuota de mercado de los vehículos alternativos”.