En Carglass España toman el pulso de expertos de diferentes campos del mundo del automóvil para conocer su opinión sobre las tecnologías que van a cambiar la seguridad vial y la movilidad en el futuro. Esta vez le llega el turno a Belén Aranda Colá, directora de ingeniería avanzada en conducción autónoma de Bosch, quien responde a las “10 preguntas sobre seguridad y tecnología” de Carglass.

La Ingeniero Industrial Eléctrica, especialidad de Centrales y Redes, por las Universidades de Zaragoza y Darmstadt, ve el coche autónomo muy cerca, tanto que “posiblemente entre 2023 y 2025 los veamos en la calle, aunque en áreas muy delimitadas”. En su opinión, “las carreteras y las calles serán mucho más seguras cuando los coches sean automatizados, estén sincronizados con el tráfico y sepan reaccionar a lo que pasa de una forma mucho más rápida de como sucede hoy.

En cuanto a la movilidad del futuro, la experta indica que “tendremos coches que podremos conducir manualmente y automatizados; utilizaremos coches de otras personas, tanto compartidos de forma privada, como por parte de compañías… Yo creo que en unos años vamos a tener modelos diferentes”. En cuanto al coche eléctrico, “es una buena solución para poder conducir de manera muy limpia”, explica Belén Aranda, “pero no sólo tenemos que considerar el coche en sí, sino todo el ecosistema, porque este coche eléctrico necesita electricidad, y si no conseguimos que esta electricidad sea asequible y limpia, no va a ser la solución”.

En su opinión, los tres conceptos imprescindibles para la seguridad vial son la conducción automatizada, la conectividad “y conductores que, estando en el coche, entiendan lo que pasa dentro del vehículo y sepan reaccionar de una forma rápida”. Respecto al objetivo de 0 muertes en accidentes de tráfico en España, la recién nombrada ‘Engineer Powerwoman 2017' destaca que se están tomando todas las medidas posibles para alcanzar esta meta en 2020. “Si llegaremos al 0 absoluto no lo puedo decir en estos momentos, pero sí puedo asegurar que se hace todo lo posible para conseguirlo”.

Por otro lado, Belén Aranda señala que no se han hecho los mismos esfuerzos en la formación de los conductores que en la evolución de los coches o la mejora de las vías. “Se está invirtiendo muchísimo tiempo y dinero en desarrollar las tecnologías, componentes e infraestructura, pero se invierte mucho menos tiempo y dinero en explicarnos a los conductores qué es lo que tenemos dentro de los vehículos, cómo funciona y cómo nos puede ayudar”. En sus palabras, “todos tendríamos que entender qué es lo que pasa en la carretera y cómo tenemos que comportarnos, tanto si somos peatones, como si somos conductores; y cuál será nuestro papel cuando el coche sea automatizado y esté conectado”.