Los modernos motores diésel, que hoy en día se encuentran presentes en todo tipo de automóviles -desde los utilitarios hasta las berlinas más lujosas-, son el fruto de una historia de éxito basada en sucesivas innovaciones tecnológicas hasta convertirlos en económicos, limpios y divertidos de conducir. Lorenzo Jiménez, responsable de prensa y marketing del área empresarial Mobility Solutions de Bosch España, aseguraba durante su presentación en una reunión de prensa sobre "Clean Diesel y Euro 6" celebrada hoy en Madrid, que "Los sistemas common rail y de tratamiento de los gases de escape constituyen sólo la punta de lanza de una tecnología que seguirá mejorando aún más en los próximos años gracias a las innovaciones que están llegando".

Según los estudios comparativos realizados por el Automóvil Club Alemán (ADAC), los modernos motores diésel consumen hasta un 25% menos de combustible que un motor comparable de gasolina, lo que supone también una autonomía un 35% superior. Adicionalmente, la reducción de consumo supone menores costes de combustible, un ahorro de los recursos naturales y una disminución en las emisiones de CO2, de óxidos de nitrógeno (NOx) y de partículas (PM). En este sentido, los vehículos diésel nuevos emiten hasta un 15% menos de CO2 que su modelo comparable de gasolina.
En cuanto a prestaciones, los modernos diésel tienen hasta un 40% más de par que un motor comparable de gasolina -dependiendo del modelo y tamaño del vehículo-. Esto permite acelerar confortablemente incluso a bajas velocidades del motor. Además, el alto par está disponible en un amplio rango de revoluciones, mejorando así la aceleración de 80-120 km/h, un factor importante al adelantar.
Euro 6 es un reglamento de la Unión Europea que establece nuevos límites para las emisiones de los vehículos, haciendo que los coches diésel sean prácticamente tan limpios como los de gasolina. El principal objetivo de la nueva normativa es establecer límites más bajos para las emisiones de vehículos en lo referente a partículas y óxidos de nitrógeno. Así, los vehículos diésel nuevos no podrán emitir más de 80 mg de óxido de nitrógeno por km (los vehículos de gasolina: 60 mg por km), reemplazando así el anterior límite de 180 mg por km. Desde septiembre de 2015, todos los vehículos nuevos que se vendan en los países miembros deberán cumplir ya con los límites Euro 6.
Desde la puesta en marcha de la legislación europea sobre emisiones, introducida en 1993 con la Euro 1, las emisiones procedentes del tráfico por carretera se han reducido drásticamente. Los avances tecnológicos introducidos en el automóvil -donde Bosch ha tenido un papel muy relevante- han hecho posible la reducción de todo tipo de emisiones contaminantes. Desde 1990, las emisiones de partículas de los motores diésel se han reducido en alrededor de un 99%. La introducción de los filtros de partículas, principalmente, ha hecho posible este logro, ya que su eficiencia a la hora de filtrar las partículas es de entre un 96% -para las más pequeñas nanopartículas-, hasta el 100% para aquellas de mayor tamaño.
Además, emiten un 98% menos de óxidos de nitrógeno que los vehículos comparables de la década de los 90. Con el fin de cumplir con los límites aún más bajos establecidos en la Euro 6, los vehículos diésel con un peso de hasta unos 1.700 kg necesitan un sistema de tratamiento de los gases de escape perfectamente ajustado. En este sentido, un convertidor catalítico de NOx sería suficiente. Sin embargo, según Lorenzo Jiménez, "en los vehículos más pesados solamente se podrían cumplir las exigencias establecidas mediante la utilización de un catalizador tipo SCR". Este sistema inyecta AdBlue, una solución de urea inodora, que convierte los óxidos de nitrógeno en vapor de agua y nitrógeno inocuo. Esta solución se rellena a intervalos regulares de servicio.
En la UE, con la entrada en vigor de la nueva Euro 6, hasta 2021, la media permitida de emisiones para la totalidad de flota de un fabricante se tiene que reducir hasta los 95 g/km de CO2. Este objetivo necesita de la tecnología diésel, ya que ésta ayuda a reducir las emisiones de CO2 con costes adicionales mínimos.
Debido a las grandes diferencias en consumos y emisiones entre los motores modernos y los de hace unos años, Bosch aboga por la necesidad de renovar el viejo parque, ya que esto tendrá importantes efectos medioambientales para la atmósfera y para el aire que respiramos en nuestras ciudades.
Bosch trabaja también en tecnologías que permiten la electrificación del vehículo diésel, desde sistemas de recuperación de la energía de la frenada, hasta su completa hibridación. Esta combinación permitirá en el futuro reducciones adicionales de las emisiones. De hecho, la compañía alemana detalló algunas de las tecnologías que han permitido y permitirán reducir consumos y emisiones, como los modernos sistemas diésel Common Rail o los catalizadores por reducción, (Selective Catalytic Reduction - SRC) denoxtronic. Este último funciona mediante una reacción química selectiva que reduce los óxidos nítricos de los gases de escape gracias a la aportación del agente reductor AdBlue y se convierte en una tecnología clave para cumplir con la normativa Euro 6 en lo referente a las motorizaciones diésel.
Otros sistemas son la transmisión continua variable CVT -una transmisión automática continua que no requiere puntos de cambio fijos que reduce el consumo de combustible hasta en un 7%-, el sistema Start/Stop con modo "conducción a vela" -que desconecta el motor durante la marcha aprovechando la inercia del vehículo y permite ahorros de hasta el 10% de combustible-, la electrificación -que ahorra hasta un 60 por ciento de combustible-, el sistema Boost Recuperation -pensado para una electrificación asequible del segmento compacto- o la navegación inteligente -que permitirá reducir la velocidad por inercia antes de llegar a una población al conectar en red datos de los mapas con la unidad de propulsión del vehículo-.

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