Durante los últimos años hemos asistido a la notable mejora de las piezas que componen los motores de los vehículos, entre las que encontramos a las bujías, ya sean de encendido o de precalentamiento. Tras un periodo de estancamiento, provocado en parte por la fuerte crisis global, apreciamos un ligero crecimiento en un segmento clave de la automoción. Recordemos que desde hace un tiempo los fabricantes y distribuidores de este componente son una excelente vara para medir las tendencias de la automoción. En este sentido, NGK nos indica que el sector de la posventa está pasando por buenos momentos a nivel de consumos. Solamente cabría reflexionar, a modo individual - prosiguen en su argumentación - si cada uno de los actores está aportando todo lo que puede en lo que a logística se refiere.
Grovisa, más pesimista, apunta que el único factor que juega a favor del aumento del consumo es el envejecimiento del parque. “Sin embargo no creemos que haya compensado la reducción del consumo: el precio unitario ha aumentado, atenuando así la caída de las ventas en euros”. Esta firma, por el contrario, sí ha aumentado sus ventas en unidades, “pues cada vez los clientes valoran más la bujía Beru dadas sus altas prestaciones”.
En cuanto a calentadores, expone Grovisa, la tasa de recambio “ha decrecido algo” en los motores de inyección directa. Pese a ello, esta tendencia se ha visto compensada por el espectacular incremento del parque diésel y por el envejecimiento del mismo. El precio unitario se ha mantenido igual, “por lo que creemos que el mercado no ha variado en exceso su tamaño”.
Para Bosch, la bujía está plenamente consolidada en el mercado, puesto que se trata de un producto de mantenimiento. La compañía alemana, además, cree que la reparación de turismos no se ha visto tan afectada como otros sectores. “Sigue siendo necesario cambiar las bujías para garantizar el buen funcionamiento del motor”, reflexionan.

Elevadas prestaciones

Las prestaciones de los motores, cada vez más elevadas, obliga al uso de bujías más específicas y de una máxima tecnología. “Esto ha provocado que el precio de las bujías haya aumentado en los últimos años”, nos comentan las firmas consultadas. No en vano, el intervalo de cambio de las bujías ha pasado de 15.000 km. a un promedio de unos 40.000 km. Incluso es habitual ver motores que requieren un cambio de bujías cada 60.000 ó 90.000 km.
Bosch, en este sentido, recomienda respetar el intervalo de cambio de las bujías, ya no sólo porque cualquier error puede afectar el sistema de encendido, sino porque permite al consumidor final ahorrar combustible y reducir las emisiones de gases nocivos.
Mención especial merecen las bujías de incandescencia para el sistema de precalentamiento de los motores diésel, con una función completamente distinta a las de encendido. Si bien en las incandescentes lo primordial es su capacidad para alcanzar la temperatura óptima para el arranque del motor, la sofisticación de los actuales motores, sobre todo en lo que a gestión electrónica se refiere, ha llevado a diferentes fabricantes a desarrollar la llamada bujía de incandescencia “inteligente”, que incorpora un sensor que mide la presión de la cámara de combustión.
Hasta hace relativamente poco tiempo el mercado notaba la falta de una gama de bujías para motores impulsados por gas. NGK ha sido la primera en diseñarla: mediante dos materiales preciosos (soldados con láser), presentan un revestimiento especial que protege la bujía y facilita su desmontaje.

Avances tecnológicos 

NGK comenta que entre los actuales avances tecnológicos sobresalen las bujías de tamaños más reducidos y con utilización de metales preciosos en los electrodos. El platino y el iridio, por ejemplo, poseen unas cualidades que permiten que los fabricantes usen un electrodo central muy fino. Esta circunstancia conlleva que el encendido sea menor y aumenta la seguridad en el arranque.
La forma de estos electrodos provoca, asimismo, que la chispa llegue mejor a la mezcla, al tiempo que su gran resistencia a la erosión y a las altas temperaturas ralentiza el desgaste y alarga la vida útil, más del doble que unas bujías convencionales.
Mientras, la disminución de las emisiones es el vector que rige los proyectos actuales de Beru, como demuestra el calentador PSG con sensor de compresión (ver cuadro).
Bosch, mientras, asevera que se han mejorado los cuerpos de cerámica, debido a la reducción de espacio que hay en el vehículo para el motor, “aunque este motor debe seguir ofreciendo la máxima potencia”. También se han optimizado los materiales en los electrodos centrales.

Firmas

Bosch es fabricante desde 1.902, pues el 7 de enero de ese año la firma Robert Bosch logró patentar la primera bujía que se utilizaba para un sistema de encendido por magneto de alta tensión, solucionando “el problema de los problemas”, como denominaba Carl Benz. Desarrollan bujías de incandescencia desde 1.922.
Bosch incluye en su nuevo catálogo las bujías para aplicaciones de gas. Presentan un índice de temperatura más bajo que las que se emplean en motores de gasolina, debido a las altas presiones que se dan en la cámara de combustión.
Las actuales bujías de Bosch proporcionan un mayor rendimiento en el motor, menor consumo de gasolina y menor emisión de gases nocivos. Sobresalen las gamas Super y Super Plus, con un 98 % de cobertura en el mercado y amplia presencia en primer equipo. Dan una mayor protección al motor y catalizador, gracias a sus electrodos perfilados y tecnología Yttrium.
La bujía de encendido Super 4, de altas prestaciones, revitaliza la potencia del motor y son idóneas para una conducción extrema. Otra de sus grandes novedades son los calentadores Duraspeed.
Recalcar que Bosch es también fabricante de componentes para sistemas de encendido y sistemas diésel, lo que “nos da experiencia y proximidad con los fabricantes de vehículos en cuanto a diseñar nuevos motores y sus componentes”.
Por su parte, NGK es un fabricante japonés que empezó a diseñar bujías de encendido para el automóvil en 1.936. La primera sucursal europea se estableció en 1.975, en Inglaterra, mientras NGK Spark Plug Europe se creaba cuatro años más tarde. Sin embargo, casi desde sus inicios sus bujías se vendieron en todo el Viejo Continente gracias a los diferentes importadores de cada país.
De sus modelos actuales merecen especial atención las bujías de iridio, que al emplear metales preciosos en los electrodos confieren a la bujía una mejor conductibilidad a la corriente y una mayor disipación del calor. El resultado es mayor potencia y menor consumo. Asimismo debemos resaltar los calentadores cerámicos, con mejor velocidad de arranque y mayor durabilidad.
Señalar que NGK se centra en la innovación y búsqueda de nuevas soluciones para apoyar los objetivos de los fabricantes de automóviles (menor consumo, mayor durabilidad,…). Su centro técnico, en Alemania, está al servicio de las casas de coches europeas y diariamente se llevan a cabo test de funcionamiento. “Al participar, como proveedor de desarrollo, con los principales constructores de automóviles, nos aseguramos que cada vehículo-motor utilice como repuesto la bujía más adecuada”, indican.
Grovisa es, desde hace más de ocho décadas, importador y distribuidor del sector del recambio, con productos alemanes de máxima calidad. Su marca Beru ofrece un programa completo con calidad de origen: su altísima calidad y gran capacidad de innovación son avaladas por los más prestigiosos fabricantes de coches, con enorme presencia en primer equipo. 
En bujías, además de contar con una amplísima gama de bujías específicas, tiene asimismo una más reducida, la Ultra X Titanio, fortalecida por dicho metal en su electrodo de masa. La ventaja del titanio y su gran resistencia a la temperatura permite que la separación de electrodos se mantenga constante durante mayor tiempo, con los beneficios que reporta a todo el sistema de encendido.
Representan una marca de excelencia que promueve el desarrollo de nuevas tecnologías. “Trabajamos también para brindar un servicio de alto nivel, mediante calidad, innovación y servicio”.

El calentador PSG

La marca Beru impulsa un nuevo cambio tecnológico con el calentador PSG (con sensor de presión), un producto que se introdujo hace ya un par de años en Estados Unidos debido a sus exigentes restricciones relativas a las emisiones de Nox.
En la actualidad se montan en diversos vehículos europeos (Opel Astra, Meriva e Insignia, Volkswagen Golf Variant y Audi A4 Avant). También está previsto el lanzamiento del calentador PSG en el mercado del recambio libre español.

Ventajas de una bujía de nueva creación

Son varias las ventajas que presenta una bujía de nueva creación, pues la calidad de los materiales en todo sistema de encendido ha mejorado, los procesos industriales están ahora totalmente controlados y los combustibles también se han optimizado.
Una bujía de nueva creación tiene un diseño específico para un motor específico que mejora el rendimiento de la combustión. Debido a la evolución de los motores y al poco espacio que se brinda, la tendencia es reducir el ancho de rosca de las mismas y aumentar su robustez y prestaciones.
Como resume NGK, ofrece más ignición y duración, además de un menor consumo. Bosch añade el concepto de la fiabilidad, “un arranque seguro en cualquier circunstancia”.