En Top Gear, de la mano de Javier Prieto, han querido averiguar cuántas capas de pintura tienen los Rolls-Royce. Las carrocerías llegan desde Alemania a la fábrica en Goodwood (Inglaterra), y lo hacen con un tratamiento de imprimación “incorporado”. Una vez allí se trasladan al “Centro de acabado de Superficies”, donde recibirán las siete capas de pintura que tienen los Rolls-Royce, cifra que puede aumentar hasta las 20 en los coches de más alta gama.

Se emplean en cada automóvil 30 litros de pintura de media, hasta 45 en algunos casos, labores que se efectúan en cabinas de pintura donde los coches pueden pasarse hasta seis días. Además, la carrocería se pule dos veces, una antes de entrar en la cadena de montaje y otra después. Dicha labor la realizan operarios especializados de Rolls-Royce que emplean mopas de lana de cordero durante más de cinco horas.

Después llega el turno de los inspectores de la carrocería, quienes revisan cada milímetro del coche en busca del mínimo fallo. Y si lo encuentra, hay que empezar de nuevo.

Para estos vehículos británicos existe una paleta de 40.000 combinaciones cromáticas, aunque también es posible que se personalice una exclusiva para el cliente que lo requiera, como las pinturas de oro de 24 kilates o de diamantes. La compañía cuenta con una escuela en Alemania donde forman durante tres años a sus futuros “maestros pintores”.

(Foto Pixabay).