El Ayuntamiento de Salamanca ha aprobado una partida económica de 334.000 euros para comprar seis vehículos clásicos que forman parte de la colección permanente del Museo de Historia de la Automoción. El consistorio tendrá que volver a adquirirlos para evitar que dejen de estar entre los que se pueden ver en el museo, informa La Tribuna de Salamanca.

El motivo es que estaban cedidos gratuitamente pero no donados como el resto de la colección, y los hijos del fundador, a los que se los cedió en 2015, han decidido venderlos. Para ello, han trasladado al Ayuntamiento ofertas que tendrían por dos de ellos y, en el caso de otros cuatro, su simple voluntad de venderlos.

- Pegaso Z102. El Ayuntamiento va a pagar por él 150.000 euros, aunque el propietario, uno de los hijos del fundador del museo, llegó a valorarlo en 225.000 euros. Es difícil calcular su cotización real porque salen pocos a la venta y porque depende mucho de su nivel de originalidad y el estado de conservación. Algunos se han vendido en importantes cantidades por su originalidad y espectaculares carrocerías, pero otros quedan sin vender en subastas internacionales.

- Mercedes 320 D. En buen estado, y dependiendo de la unidad, pueden alcanzar los 300.000 euros. El del museo se adquiere por 100.000 euros, aunque el propietario llegó a presentar una propuesta por 290.000 y una oferta de un especialista por 190.000 euros.

- Citroën C6. Comprado por 43.000 euros, por encima de lo que pedía inicialmente su propietario en la primera propuesta que hizo al ayuntamiento (28.500 euros) tras consultar una tasación pericial.

- Ford T. Su cotización depende del estado y variante, aunque este en concreto está en orden de marcha. Se van a pagar 17.000 euros, en línea con su cotización.

- Peugeot 204 Cabriolet. Su cotización es variable. Se pagan por él 11.500 euros, por encima de lo habitual y de lo que pidió inicialmente su propietario.

- Volkswagen Beetle 1100. Cuenta con un importante mercado por ser un coche icónico. Si se encuentra en estado original puede superar los 30.000 euros. En este caso, se pagan 12.500 euros, en línea con lo habitual para una de las versiones antiguas.