El Real Automóvil Club de España (RACE) celebra 15 años de investigación y formación a los responsables de la seguridad infantil, en los que se han trabajado en dos líneas: el análisis europeo de evaluación de los sistemas de retención infantil, junto a otros 30 partners; y la investigación en España mediante los estudios de opinión y las pruebas de impacto realizados en laboratorios independientes.

En el año 2001 fallecían en las calles y carreteras españolas un total de 159 niños como consecuencia de un accidente de tráfico. En ese momento hasta un 80% de los niños, sobre todo los de mayor edad, viajaban en los coches sin un sistema de retención infantil, y los que lo hacían de forma incorrecta llegaban al 30% para la edad de seis años.

En el marco del test europeo de seguridad infantil, más de 600 modelos testados, con una media de 400 impactos al año, han contribuido a reducir la siniestralidad vial infantil. Así, 15 años después, la cifra de niños menores de 14 años fallecidos es de 25 en 2015, de los que 13 eran pasajeros. Sin embargo, y según el estudio DUCIT elaborado por el RACE, todavía un 5% de conductores reconocen que no utilizan un sistema de retención infantil, y un 37% llevaba a los menores de forma incorrecta.

Desde el RACE se va a convocar a los profesionales relacionados con la seguridad vial a la Mesa por la Seguridad Infantil, un nuevo lugar de encuentro que tiene tres objetivos fundamentales según el director del Observatorio Español de Conductores DUCIT-RACE, Carlos Lancha: “implantación, desarrollo y financiación de programas de formación a profesionales relacionados con esta materia (profesores, médicos, etc.); creación del foro de debate técnico, donde se expongan las diferentes líneas de investigación y ponerlas en común, generando una única línea de actuación para los consumidores; y la creación de un foro para impulsar medidas de investigación complementarias a las que se estén llevando a cabo”.

Pero el RACE quiere volver a reivindicar la necesidad de abordar el segundo motivo por el que un consumidor compra un modelo u otro de retención infantil, que es el precio. En este sentido, Lancha señala que “las medidas de seguridad infantil no pueden gravarse con un IVA como si fueran un artículo de lujo. Por eso reclamamos, una vez más, que se reduzca al tipo mínimo, o incluso se suprima este impuesto”.

Finalmente, y para ayudar a los padres, el RACE contribuirá a esta labor de concienciación con la puesta en marcha de “Silla Segura”, un recomendador de los sistemas de retención infantil testados durante estos últimos años por los clubes europeos, liderados por el ADAC alemán, con el objetivo de ayudar a comprar la silla más segura que se adapte a las necesidades del menor.