Una correcta monitorización del aceite llevada a cabo con regularidad puede ayudar a revelar problemas potenciales en los vehículos comerciales antes de que éstos se conviertan en graves. Según Andy Brown, de Fuchs Lubricantes, la monitorización del aceite puede ayudar a reducir los costes y minimizar el tiempo de inactividad, aunque las muestras de aceite deben tomarse correctamente para producir unos resultados lo más precisos posible.

Fuchs ofrece este servicio de monitorización y análisis a sus clientes, mediante una herramienta que indica las tendencias de desgaste, niveles de aditivos y fuentes de contaminación. En 2016, la empresa llevó a cabo alrededor de 27.000 informes de análisis del aceite en todos los sectores de la industria, entre ellos, sobre vehículos comerciales.

“Los clientes nos envían la muestra y analizamos la viscosidad, los niveles de aditivos, los niveles de desgaste, la oxidación y contaminantes como la entrada de refrigerante, la entrada de suciedad y los niveles de hollín”. Todas estas cosas, explica Brown, “pueden informarnos del estado del aceite y las condiciones del motor, la caja de cambios o el sistema hidráulico”, además de “establecer tendencias marcadas y ver resultados como desgaste de rodamientos, desgaste del cilindro y contaminación del refrigerante”.

Sin embargo, el experto advierte que “la forma de realizar la monitorización del aceite es extremadamente importante y ésta es la parte en la que todo el mundo comete errores”. La parte del análisis es fácil, pero se puede obtener una respuesta equivocada si no se han tomado las muestras de aceite correctamente. La muestra recogida debe ser representativa del resto del aceite, generalmente después de haber pasado a través del motor, pero antes de que llegue al filtro, ya que el filtro elimina los contaminantes. La recogida de la muestra puede realizarse por medio de una bomba manual o automática, insertando el tubo en la posición correcta en cada ocasión.