Después de unos días de “tira y afloja”, el Consejo de Administración de Haldex, proveedor sueco de sistemas de frenos y tracción, ha recomendado, por unanimidad, a sus accionistas que acepten la oferta de 5.290 millones de coronas suecas (553 millones de euros aproximadamente) que les había hecho ZF, pese a que Knorr-Brense, proveedor alemán de sistemas de frenos para ferrocarril y vehículos industriales, había hecho una puja algo más alta de 5.530 millones de coronas (unos 578 millones de euros), informa el periodista Jorge Palacios en su blog MotorScopio.

La lucha entre ZF y Knorr-Brense por Haldex se había convertido en una subasta, mejorando sucesivamente sus respectivas ofertas. La última de Knorr-Bremse valoraba la compañía sueca en 5.530 millones de coronas (125 coronas suecas por acción), mientras que la oferta de ZF se quedaba en 5.290 millones de coronas (120 por acción). El precio inicial de ZF cuando lanzó su interés por adquirir Haldex, el pasado mes de agosto, era de 100 coronas por acción.

Con una plantilla de 24.275 empleados, Knorr-Bremse consiguió un volumen de negocios de 5.831 millones de euros en 2015, con unos beneficios de 645 millones, mientras que ZF, que cuenta con una plantilla de 138.300 personas, obtuvo un volumen de negocios de 29.200 millones de euros en 2015.

Además de que ZF tiene un tamaño mayor, también ha primado el hecho, según Jorge Palacios, de que ya tienen tramitada la autorización de las autoridades antimonopolio, mientras que Knorr-Bremse tienen aún que acometer ese proceso. La misma fuente afirma que desde la propia dirección de Haldex se había subrayado, al conocerse la oferta de Knorr-Bremse, que una buen parte de los productos de esta última entraban en competencia con los de la compañía sueca, lo que podría demorar excesivamente la autorización de las autoridades antimonopolio.