Luis Montoro, presidente de Fesvial (Fundación Española para la Seguridad Vial), expuso durante la I Jornada de Tecnología y Seguridad Vial, organizada por Carglass, que la conducción autónoma está todavía en un primer escenario de los cinco imprescindibles de la sociedad actual.

La tecnología es una bendición, siempre y cuando sea realmente útil. De poco vale tener a disposición de los usuarios muchos sistemas tecnológicos que ni ellos mismos conocen o saben para lo que sirven”, reflexionó acto seguido.

De hecho, éste es un grave problema en la actualidad, como lo es el estrés perceptivo o exceso de información, que puede e incluso debe ser prescindible, porque perturba la capacidad atencional del conductor.

A juicio de Montoro, de poco sirve tener coches inteligentes si los que los conducen no son todo lo inteligentes que se requiere, o no son capaces de comprender toda la información y tecnología desplegada para sacar al automóvil un óptimo partido.

No en vano, la conducción autónoma plantea tres tipos de problemas básicos en áreas tan diferentes como el de la tecnológica, el área social y el personal. En el aspecto tecnológico hay que resolver temas tan sofisticados como las videocámaras de precisión con lentes que no pueden ensuciarse jamás ni perder campo de visión, se requieren sensores radar, sensores 3D, mapas cartográficos ultraprecisos, nuevos satélites, tecnología láser, etc.

Para esos coches habrá que desarrollar infraestructuras acordes que se comuniquen con el vehículo, carreteras perfectamente balizadas y mantenidas excluyendo cualquier tipo de aberración, porque el sistema como tal, no es ni será inteligente.

En el área social hay muchas cosas que solucionar antes de echar a andar. Por ejemplo, el tipo de licencia necesario para tener carnet de conducir, qué tipo de carnet, qué tipo de seguro y de quién será la responsabilidad en caso de accidente, y con una tecnología tan compleja, que tipo de servicio de ITV serán necesario para homologar y revisar esos coches.

Pero hay más, indica el catedrático, ¿hasta qué punto se desea el coche autónomo? El coche no es solo un sistema de transporte, es la expresión de la libertad de movimiento del ser humano, algo muy buscado y deseado desde siempre, y eso no casa con la conducción autónoma.

Por otro lado, también participó en el encuentro Mar Cogollos, doctora en Psicología por la Universidad de Valencia, quien tras ser víctima de un desgraciado accidente de tráfico en 1987 que le causó una tetraplejia, ha dedicado su vida a promover la Seguridad Vial y la atención a las víctimas de accidentes.

Cogollos quiso destacar la importancia de los avances tecnológicos llevados a cabo por las marcas de automóviles a lo largo de las últimas décadas, antes de apuntar lo mucho que aún pueden hacer con nuevos sistemas como el eCall, llamada de emergencia en caso de accidente, cada vez presente en más marcas, o el sistema de bloqueo del coche por medio del Alcolock, que impide arrancar el automóvil si el conductor ha bebido.