Para los fabricantes de vehículos, las alianzas son la única alternativa si quieren competir de manera eficaz contra las grandes empresas tecnológicas en la carrera por el dominio del “ecosistema del automóvil”. En consecuencia, el porcentaje de vehículos fabricados en Europa Occidental caerá de manera significativa, y entre un 30% y un 50% de los concesionarios físicos podrían desaparecer del mercado de cara al año 2025.

Estas son las principales conclusiones del Informe Global sobre Automoción 2018 de KPMG, basado en las respuestas de casi 1.000 ejecutivos de los sectores del automóvil y la tecnología, y de alrededor de 2.100 consumidores entrevistados en 43 países, entre ellos España. Se trata del 19º informe anual elaborado por KPMG para analizar el presente y el futuro de la industria automovilística mundial.

Según Francisco Roger, socio responsable de Automoción de KPMG en España, “los 50 grandes fabricantes de automóviles representan, en conjunto, un 20% de la capitalización bursátil de las 15 mayores empresas tecnológicas. En 2010 suponían un 40%. Esto muestra claramente que las empresas digitales están jugando en una liga financiera totalmente diferente. Sobre todo en el caso de los fabricantes generalistas, no existe más alternativa que las colaboraciones si no quieren perder la batalla por la supervivencia frente a los gigantes tecnológicos. Si bien los proveedores Premium están mejor posicionados, ellos también han reconocido el signo de los tiempos a resultas de sus colaboraciones con servicios de mapas o estaciones de carga para vehículos eléctricos”.

De acuerdo al informe de KPMG, siete de cada diez ejecutivos (74%) prevé que el porcentaje de automóviles fabricados en Europa Occidental (actualmente, el 16%) caiga por debajo del 5% de aquí a 2030.

Además, el 56% prevé que el número de concesionarios de vehículos se reduzca entre un 30% y un 50% de cara a 2025. “Casi el 80% de los ejecutivos está convencido de que la única alternativa que tienen los concesionarios para sobrevivir es convertirse en centros de servicio o de vehículos de segunda mano”, comenta Francisco Roger.

Por otro lado, más del 80% de los ejecutivos está convencido de que el uso de los datos extraídos de los vehículos y los conductores será la base del futuro modelo de negocio de la industria automovilística. Esto implica, según KPMG, redefinir el concepto de equipamiento de serie: según el 85% de los ejecutivos y el 75% de los clientes, la seguridad cibernética y de los datos será una condición indispensable para adquirir un coche en el futuro.

Igualmente, la producción de automóviles a escala global superará el umbral de los 100 millones. Aunque hoy en día se producen 3.000 modelos diferentes en más de 700 fábricas, sólo el 2% son vehículos totalmente eléctricos. Para Francisco Roger, “pese a que no paramos de escuchar hablar de la revolución de los vehículos eléctricos, estos no serán los únicos que circularán en el futuro. En un horizonte a corto/medio plazo, seguirán coexistiendo diferentes modelos de motopropulsión”.