El sector de fabricación avanzada y máquinas-herramienta ha cerrado el ejercicio 2017 con un incremento de su producción del 5,3% respecto a los datos de 2016, alcanzando los 1.576,6 millones de euros. El crecimiento se ha debido, en gran parte, al buen año que han experimentado los fabricantes del subsector de deformación que, tras un excepcional año 2016 en captación de pedidos, presentan un incremento del 20,61% en la facturación. Los fabricantes del subsector de máquinas de arranque han mantenido la cifra con un pequeño retroceso del 0,97%, mientras que han ido hacia arriba las cifras de componentes ( 5,76%), herramientas ( 7,67%), accesorios ( 13,18%), así como mecanizados y otros servicios ( 8%).

“En general, el año ha sido bueno para el sector”, asegura Antxon López Usoz, presidente de AFM. “Con unas perspectivas económicas favorables y con capacidad para ofrecer soluciones productivas avanzadas en cualquier parte del mundo, recogemos los frutos de nuestra apuesta por la innovación, la internacionalización y el empleo estable. Tras una captación de pedidos muy elevada en 2016 arrastrada por las grandes prensas, en 2017 nuestras fábricas se han empleado a fondo para entregar sus productos y aplicaciones, y ello nos ha permitido elevar nuestra facturación más de un 5%”.

Por su parte, las exportaciones suben un porcentaje algo mayor al de la producción, el 6,21%, llegando a los 1.258,35 millones de euros. En el análisis por países (con datos hasta octubre), los diez principales destinos, por este orden, son Alemania, representando el 14,9% de las exportaciones españolas; China, con un 10,9%; y México, con un 9,7%, ocupando las mismas posiciones que en 2016. Tras ellos, y mejorando sus cifras, Estados Unidos (7,7%) y Francia (6,3%).

En cuanto al consumo interior en 2017, este crece al mismo ritmo al que lo hacen la producción y la exportación del sector, un 5,08%, recuperando tono positivo tras el estancamiento que experimentó en 2016. Sin embargo, la cifra es aún baja, según AFM, que estima que puede ser un 25% inferior al potencial real de un país que pretende incrementar el peso de la industria en su PIB.

En palabras de López Usoz, “pensamos que es precisamente el momento de aplicar políticas de incentivo a la inversión en equipos productivos avanzados. Bien con iniciativas del tipo Plan Renove, bien con incentivos fiscales que impliquen 'hiperamortizaciones' (al estilo de lo ejecutado con tanto éxito en Italia) o una combinación de ambas, ya que la industria sigue requiriendo mayores inversiones que impulsen su competitividad y productividad”.

Tras el atípico crecimiento de la captación de pedidos en 2016, este ejercicio se cierra con una caída del 10%. El arranque ha captado un 10,7% más y la deformación, aunque cae un 26,6% con respecto a un 2016 que fue de récord, crece un 15,5% sobre 2015. Por mercados, las captaciones han mejorado en casi todos los contextos, muy especialmente en Europa, y algo menos en los mercados NAFTA (Estados Unidos, México y Canadá). Asia ha arrojado resultados desiguales, mejor para el arranque que para la deformación.

De cara a 2018, y pese a la ligera bajada en la entrada de pedidos, las carteras de pedidos son buenas, por lo que desde AFM esperan que en 2018 se mantenga la tónica de crecimiento de 2017. “Estimamos razonable que tanto la facturación como las exportaciones sigan creciendo en cifras cercanas al 5%. Respecto a la captación, es todavía pronto para especular al respecto, pero no se esperan grandes sobresaltos en un panorama mundial de aceleración del crecimiento y, sobre todo, con un continente europeo que se muestra en la cresta de un ciclo positivo”.