Tres de cada cinco conductores que poseen vehículos híbridos desconocen que las baterías de dichos automóviles se pueden regenerar, según recoge una encuesta realizada por Bluelife Battery entre miles de propietarios. Este desconocimiento lleva al 60% de los propietarios de híbridos y eléctricos a comprar una nueva batería una vez finalizado su periodo de vida útil, algo que resulta tres veces más caro que la opción de regenerar su batería agotada.

De acuerdo a la encuesta, los principales conocedores y valedores de esta práctica son los pertenecientes al sector del taxi, puesto que en la flota ya es masiva la conducción del vehículo híbrido, por el elevado número de kilómetros que realizan al año y al bajo consumo en entornos urbanos de este tipo de coches.

El proceso de regeneración, desarrollado por la startup española Bluelife Battery, consiste en devolver a la vida útil la batería para que pueda volver a funcionar en un nuevo ciclo de hasta 180.000 kilómetros. El coste de una batería para un vehículo convencional supone apenas el 10% de lo que vale una para coches eficientes y sostenibles.

Mientras que el proceso de regeneración es limpio e inocuo para el medio ambiente, en el de reciclaje de baterías híbridas se producen una serie de residuos que pueden resultar perjudiciales. Por el coste de cada batería híbrida nueva que se sustituye, se podría regenerar hasta tres veces su ciclo de vida útil.