La empresa estadounidense Laser Power Systems (LPS) se encuentra en un proceso de desarrollo de un motor que se alimente a partir del elemento radioactivo torio, al que muchos califican ya como el combustible perfecto del futuro. El torio es uno de los materiales más densos del planeta y, según los diseñadores de este concepto, una pequeña muestra "es capaz de generar 20 millones de veces más energía" que la misma cantidad de combustibles fósiles como el carbón, con lo que el eventual propulsor de este elemento no tendría que sería repostado en decenas de años.

 

Además de ofrecer un mayor rendimiento y más abundancia en la naturaleza (hasta cuatro veces más) que otros elementos radioactivos como el uranio, el torio sería también más fácil de controlar en sus riesgos de cara al medio ambiente. "La radiación que se genera con el desarrollo de estas cosas (dispositivos que puedan ser alimentados por torio) puede aislarse con una simple hoja de papel de aluminio", asegura Charles Stevens, de LPS.
Ante esta defensa, asalta la cuestión sobre la posibilidad de que futuros motores de torio sirvieran para propulsar coches, expectativas que Stevens trata de rebajar, aduciendo que los fabricantes de automóviles necesitarían al menos dos décadas para olvidar su negocio con los motores de gasolina. "Estamos construyendo esto para alimentar al resto del mundo", asegura, y explica que una turbina de torio del tamaño de una aparato de aire acondicionado podría proporcionar energía más barata para restaurantes, hoteles, edificios de oficinas, pequeños pueblos... E incluso, llegado el momento, aseguran desde LPS, podría alimentar hogares.
Sin embargo, la realidad es que ya hay prototipos de coches que funcionarían a partir de torio. Un ejemplo es el concepto Cadillac World Thorium, creado en 2009 por el diseñador Loren Kulesus, que entonces aseguraba podría ofrecer una autonomía de 100 años, con tan sólo la necesidad de ajustar su mantenimiento cada cinco años sin necesidad de añadir o quitar cantidad alguna de torio.