La penetración masiva de los coches de hidrógeno debería producirse ahora, augura un informe que también asegura que este tipo de movilidad tiene algunas ventajas sobre los vehículos eléctricos, como más autonomía, menos tiempo y hábitos muy parecidos a los actuales para repostar.

Se calcula, vaticina el estudio, que en 2027 la producción de vehículos de pila de combustible alcanzará las 70.000 unidades, pero únicamente representará un 0,1% de todos los vehículos producidos en el mundo.

A día de hoy sólo existen tres modelos comercializados que funcionen con esta tecnología: el Toyota Mirai, el Hyundai ix35 y el Honda Clarity.

En la próxima década habrá 17 modelos a la venta, sobre todo en Japón y en Corea, aunque a partir de 2021 los fabricantes europeos liderarán esta producción debido a las restricciones que habrá en el Viejo Continente en lo relativo a emisiones.

El gran problema es la infraestructura de recarga, con apenas 100 puntos de recarga en la actualidad en todo el mundo, en parte por el coste que suponen, mucho más caro que lo que cuesta la instalación, por ejemplo, de un punto de recarga para un vehículo eléctrico.