Hay diversas formas de impresionar a los clientes del taller. Una de ellas es ofrecer una amplia gama de servicios extra que le permitan diferenciarse de la competencia. Pero, de estos servicios, ¿cuáles son los más demandados por los clientes de taller? Loctite lo explica en su último artículo del Blog Ruta 401.

- Servicios de cita previa. A los clientes les resulta cómoda la opción de solicitar cita previa en el taller por teléfono, WhatsApp, correo electrónico o a través de Internet. De esta manera, se ahorran viajes innecesarios o largas esperas en el taller. Además, tener las citas organizadas e informatizadas te ofrece la posibilidad de llevar a cabo una gestión más eficaz de los clientes.

- Coche de sustitución. Para el taller es un quebradero de cabeza tener que entenderse con las aseguradoras o gestionar la flota de vehículos, y para el cliente es un gran punto a favor, obviamente, sobre todo para el que usa el vehículo en su día a día.

- Trabajos de mecánica rápida. Las pequeñas revisiones y los servicios de mecánica rápida son unos de los más solicitados en el taller, sobre todo en determinadas épocas del año, como el comienzo de las vacaciones de verano. Estos servicios son todavía más valorados si se incluyen dentro de algún tipo de promoción (por ejemplo, un servicio de mecánica rápida por cada X visitas al taller), o que el propio taller realice una tarea por voluntad propia (revisar los niveles de aceite no cuesta nada y deja a los clientes muy contentos).

- Tarjetas de fidelización. Los programas de fidelización permiten ofrecer descuentos y promociones a los clientes más habituales, tanto en servicios del taller como en productos o servicios de otros establecimientos. Por un lado, es una buena forma de que el usuario se sienta importante y note que el taller le valora como cliente. Por otro, es una buena manera de establecer vínculos con otras empresas.

- Traslado/recogida casa/trabajo. Una opción que cada vez ofrecen más talleres es la del traslado y recogida al trabajo o a casa mientras el vehículo se encuentra en reparación. Al igual que los coches de sustitución, puede ser un quebradero de cabeza atender y gestionar toda la demanda, pero sin duda es un servicio que marca la diferencia de cara al cliente.

- Pasar la ITV. Muchos clientes llevan el coche al taller porque el coche no ha superado la ITV en la primera revisión. Se valora mucho que sea el propio taller el que lleve el coche a revisión, una vez solucionados los problemas indicados por los técnicos. Es como una garantía de que los problemas que presentaba el vehículo han sido solventados por profesionales.

- Limpieza del coche. Por la propia actividad del taller, tras una reparación, el vehículo puede presentar suciedad en forma de polvo o grasa. Por eso, muchos clientes valoran que el taller ofrezca un servicio de limpieza del vehículo.