La tecnología llega en la mayoría de los casos para ayudar, como es el caso de en el taller, donde se emplean numerosas herramientas y es importante contar con los últimos avances para mejorar la eficiencia y seguridad en el trabajo.

 

Uno de los trabajos más peligrosos que se pueden realizar en un taller es la soldadura, recalca Loctite en un artículo que les adjuntamos íntegro. Sin duda, es vital la protección y la comodidad para realizar un trabajo lo más preciso posible. Para ello, llega hasta los talleres la máscara de soldar automática, que permite mejorar la productividad y aumentar la seguridad.

Estas máscaras cuentan con un obturador electrónico fotosensible: en cuanto los sensores detectan la luz infrarroja o ultravioleta que produce el arco de soldadura, la máscara se oscurece automáticamente.