“Los automovilistas compraremos el uso y mantenimiento de vehículos cada vez más a intermediarios”. Esta es la principal conclusión del Think Tank de Automoción B2B de IE Business School promovido por Ricardo Conesa, director del Programa Avanzado en Dirección de Empresas del Automóvil de la escuela de negocios en el marco de IE Alumni. El Think Tank presentó sus conclusiones el pasado 20 de junio en una sesión plenaria abierta a la participación de todos los profesionales del sector.

“Se está produciendo una transformación sectorial con importantes repercusiones tanto desde la perspectiva de la demanda de servicios de movilidad por parte de los clientes, como de la oferta de los mismos por parte de las empresas del sector, las actuales, las recién llegadas y las que parece que quieren llegar”, explicó Ricardo Conesa, que estuvo acompañado por José Luis Criado, director académico del Think Tank, y dos de sus miembros, Agustín García, presidente de la Asociación Española del Renting de Vehículos (AER) y Edwin Acosta, Regional Managing Director de Eurotax para España, Portugal e Italia.

El sector parece evolucionar desde un entorno fundamentalmente B2C a otro B2B. Esa es, al menos, la tendencia que se ha puesto de manifiesto en las sesiones de trabajo realizadas por el Think Tank con una veintena de profesionales de la automoción que detentan importantes responsabilidades en la Administración, asociaciones sectoriales, fabricantes de vehículos, componentes, petroleras, aseguradoras, gestores y usuarios de flotas, compañías de renting, certificadoras, empresas de ITV o redes de talleres”, añadió José Luis Criado.

En los años 90, empresas entre otras, de transporte público, concesionarios de vehículos, talleres, aseguradoras o financieras proveían de servicios de movilidad a las personas que necesitaban desplazarse. Sin embargo, en un momento dado, se producen una serie de fenómenos que lo cambian todo: una aceleración del desarrollo tecnológico que posibilita el acceso a toda una serie de nuevos servicios, la presión medioambiental sobre el automóvil, especialmente en ciudades; el cambio de actitud de muchos jóvenes para los que el coche deja de ser algo aspiracional; y la conectividad que se deriva de la generalización de Internet y los smartphones. Consecuencias importantes de estos nuevos fenómenos es la aparición de un modelo de economía colaborativa y el desarrollo del coche compartido.

Por su parte, las empresas proveedoras de movilidad tienen que hacer frente a nuevos fenómenos que condicionan su actividad: el surgimiento de ventajas fiscales para determinados tipos de uso del vehículo; el aumento de la externalización por parte de las empresas para poder concentrarse en su negocio principal; el aumento del riesgo en cuanto al valor residual del vehículo; o la necesidad de las empresas de calcular el coste del uso de vehículos sin imprevistos. Todo ello ha supuesto el desarrollo y consolidación de las actividades de intermediación y agrupación de servicios a flotas que hacen compañías como las de renting.

La tesis defendida por el “Think Tank Automoción B2B” de IE Business School es que “se está generando una barrera entre los usuarios finales de los vehículos y servicios de movilidad, y sus tradicionales proveedores”. En palabras de Conesa. “surgen fenómenos como Car2Go o Uber que contratan el vehículo que antes compraba al concesionario el cliente final”.

A partir de este escenario, el “Think Tank” plantea en sus conclusiones que se producirán nuevos fenómenos que conducirán a un sector de automoción con una creciente tendencia al B2B. El futuro será, cada vez más, de los integradores de datos y de servicios. Así lo anticipan diferentes fenómenos: el coche y el conductor conectado, el vehículo eléctrico, el 'Big Data' y el uso de esa información para generar ventajas concretas al cliente del coche conectado; el coche autónomo; los servicios integrados, como esas plataformas que nos resuelven en una solución las necesidades que tenemos; o la evolución de la necesidad de ‘tener cosas' a la de ‘hacer cosas'.