La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, lleva ya unos meses en guerra contra los motores diésel y está previsto que algunos modelos no puedan circular por la capital gala. Ahora se está estudiando la posibilidad que estén totalmente prohibidos a partir de 2020.

Hasta ahora, los vehículos diésel más o menos se estaban salvando gracias a la clasificación Euro, que simplifica en teoría las cosas.

Sin embargo, parece ser que la alcaldesa y su equipo de gobierno ha previsto un endurecimiento notorio de su estrategia de aquí al año 2020, obviamente siempre que ella continúe estando a la cabeza del Ayuntamiento.