El nuevo Real Decreto que establece los requisitos que deben satisfacer las ITV garantiza, según Ancera, “la imparcialidad, independencia y objetividad de los operadores del diagnóstico del vehículo, fruto del trabajo realizado durante años por la organización y que, en caso de haber sido una norma desfavorable, perjudicaría a los 40.000 talleres independientes que operan en España”.

La patronal afirma en un comunicado haber defendido durante años la independencia, imparcialidad y objetividad del servicio de inspección en aras del beneficio común de la posventa independiente y del consumidor, al cual se ha de garantizar la seguridad vial con la mayor eficacia y eficiencia posible, que no es otra, que la de un sistema de inspección objetivo, imparcial e independiente. Para ello, Ancera ha expresado su posición en diferentes ocasiones tanto a la Comisión Europea, previa publicación de la directiva que traspone el reglamento español, como al Ministerio de Industria.

En palabras de su presidente, Miguel Ángel Cuerno, “debemos recordar que la gran mayoría de talleres multimarca en España son pymes y micropymes, con una media aproximada de 3,5 trabajadores. Una posible liberalización de las ITV sería devastadora para estos talleres, los cuales podrían perder hasta un 20% de sus operaciones, al no poder acometer la inversión en bienes de equipo y maquinaria necesaria para realizar la inspección de vehículos, la cual sí que podrían llevar a cabo los concesionarios”.

El Reglamento, que no entrará en vigor hasta el 20 de mayo de 2018, exigirá a las estaciones de ITV disponer de herramientas de lectura de diagnóstico que se conectan con los ordenadores de a bordo de los vehículos, con el fin de inspeccionar los sistemas electrónicos y mejorar los controles sobre las emisiones.

Otros beneficios para el consumidor son la libertad de elección de estación ITV cuando el resultado de la inspección sea desfavorable y la posibilidad de adelantar hasta un mes la fecha de la ITV sin que varíe la fecha prevista para la siguiente.

Para finalizar, Ancera destaca la importancia del reglamento para comerciantes de equipos de diagnosis, por la obligación de disponer éstos en las estaciones ITV, y para los talleres, con el incremento de operaciones por las posibles detecciones de averías en los sistemas electrónicos producidas en las inspecciones técnicas. Además, la organización entiende que la obligación de disponer de herramientas de lectura de diagnóstico conectadas a los ordenadores de a bordo del vehículo no puede ser concebida con el posible cierre del conector OBD.