El presidente de Brembo, Alberto Bombassei, ha colocado en Curno (Italia) la primera piedra del nuevo edificio que albergará la “Fábrica de Carbono”, el buque insignia de la compañía en el procesamiento de materiales de fibra de carbono destinados a su uso en competiciones.

Las nuevas instalaciones estarán dedicadas al diseño, desarrollo y fabricación de los discos y pastillas de freno de carbono destinados a equipar a los coches y motocicletas de los equipos que compiten en las principales disciplinas de carreras de motor, comenzando por la Fórmula 1 y MotoGP.

Esta nueva planta, que verticaliza todos los procesos de los frenos de carbono bajo un mismo techo, es una extensión de las operaciones ya existentes de Brembo en Curno, donde la empresa ya realiza el desarrollo y acabado de los componentes de frenado para las carreras.

El nuevo edificio ocupará un área de aproximadamente 7.000 metros cuadrados, además de 10.000 metros cuadrados planificados de zonas verdes, aparcamiento, área de logística y almacén. Está previsto que la construcción esté lista a finales de 2018 y plenamente operativa a finales de 2019.

En la “Fábrica de Carbono”, Brembo producirá pastillas y discos de carbono-carbono semi acabados, diferentes de los discos de carbono-cerámicos, destinados a los coches de carreras de alto rendimiento, fabricados en Stezzano (Italia) y en Alemania.