Las temperaturas, la humedad, el humo o el propio envejecimiento provocan que los revestimientos interiores se deterioren y disminuyan su consistencia y rigidez. La cola que se encarga de adherir la tela al techo pierde eficacia, lo cual puede llegar a provocar que ésta se descuelgue. Otro error frecuente que puede hacer que el techo interior se despegue es limpiarlo a base de vapor, ya que la humedad hace que la cola o espuma utilizada pierda forma y eficacia.

Aunque la solución más recomendada por los fabricantes es sustituir el techo completo, Loctite explica en un artículo de su Blog Ruta 401 cómo sería el proceso de reparación de la parte interior del techo del vehículo. El primer paso es quitar el techo del coche, desmontando los parasoles, asideros y luces interiores. Después se deben quitar las molduras de los montantes, tanto traseros como delanteros. La gran mayoría van grapadas por lo que es recomendable usar un sacagrapas para extraerlas con facilidad.

Una vez que el techo ya no está anclado, llega la tarea de extraerlo del vehículo. Si es un coche 5 puertas se puede sacar sin problemas por el maletero, mientras que en caso de ser un modelo de 3 puertas se recomienda abatir los asientos al máximo para tener espacio de maniobra. Ya con el techo fuera y en un banco de trabajo aparte, hay que retirar la tela vieja y limpiar con un cepillo el techo para eliminar los restos de cola vieja y espuma. Uno de los productos más recomendables sería Teroson VR 20, un limpiador capaz de eliminar silicona, cola y otros restos de suciedad.

Con la superficie totalmente limpia, se aplica la cola de impacto u otro producto adhesivo específico por la zona donde se va a empezar a pegar y se deja que actúe durante el tiempo que indica el manual del producto. Pasado este tiempo, ya se puede empezar a adherir la tela al techo, siempre desde el centro hacia los extremos. Una vez finalizado el proceso, se espera a que seque la cola y listo, ya se puede empezar a montar.