El especialista en filtración Mann Hummel ha desarrollado una protección efectiva contra los gases perjudiciales y la materia particulada con sus filtros de aire de habitáculo de Mann-Filter con carbón activo. La combustión de combustible diésel en el motor del vehículo a altas temperaturas produce diversos contaminantes, como materia particulada y óxidos de nitrógeno, los cuales son liberados al aire del exterior a través de los gases de escape. Cada hora, varios cientos de miles de litros de este aire exterior contaminado atraviesan el sistema de ventilación del vehículo hacia el interior, llevando consigo materia particulada, óxidos de nitrógeno y otros gases perjudiciales que son una amenaza para la salud de los ocupantes del vehículo.

Esto significa que el aire del interior del vehículo suele estar mucho más contaminado que el aire ambiente. Por tanto, la purificación total del aire exterior por medio de un filtro de aire de habitáculo es esencial, especialmente para los conductores habituales, los niños y quienes padecen alergias.

El carbón activo presente en los filtros combinados de Mann-Filter y los filtros de aire de habitáculo FreciousPlus reduce la concentración de óxidos de nitrógeno en el interior del vehículo a casi cero. El filtro combinado Mann-Filter CUK 31 003, por ejemplo, elimina el 95 % del gas tóxico, asegurando así una enorme reducción de la concentración de óxidos de nitrógeno en el interior del vehículo. El filtro combinado está disponible para varios modelos de Audi.

Inhalar óxidos de nitrógeno en altas concentraciones puede irritar las membranas mucosas y provocar dificultades respiratorias y edema pulmonar. Las personas con enfermedades respiratorias crónicas en particular (por ejemplo, asmáticos y alérgicos) tienen que lidiar con el aumento de las concentraciones de contaminantes. Asimismo, existe relación entre los óxidos de nitrógeno y las enfermedades cardiovasculares. En toda Europa se determina un valor medio por hora de 200 microgramos por metro cúbico de aire para el dióxido de nitrógeno, que pertenece a la familia de los óxidos de nitrógeno. Este límite puede sobrepasarse 18 veces durante el año natural. El límite anual es 40 microgramos por metro cúbico de aire. Sin embargo, estos límites se superan en muchas ciudades europeas, lo que se traduce en unos valores de dióxido de nitrógeno altos que contaminan el aire de forma regular.

Otro factor es la materia particulada, que contiene partículas con un diámetro aerodinámico inferior a 2,5 micras, entre cuyo origen se incluye la abrasión de los neumáticos y los discos de freno. Estas ínfimas partículas pueden penetrar en profundidad en los pulmones. Las partículas ultrafinas puede incluso entrar en el torrente sanguíneo a través de los alveolos pulmonares y provocar enfermedades respiratorias y cáncer.