Con la conducción autónoma, los automovilistas contarán con una mejor experiencia al volante, pero también trae consigo su exposición al ataque de los hackers, al igual que ocurrió, en julio de 2015, cuando especialistas en tecnología de la revista Wired publicaban un reportaje en el que controlaban un Jeep Cherokee a través del sistema de infoentretenimiento UConnect con un portátil. Según recuerda el periódico Expansión, esta acción obligó a FCA a llamar a revisión a 1,4 millones de coches, a los que se les instaló un parche para prevenir posibles ataques.

Frente a estos posibles peligros, IBM trabaja en el proyecto “Seguridad en la Conducción”, presentado en el marco de la IBM BusinessConnect 2016, informa el diario económico. Este “antivirus del coche conectado”, tal y como lo define el experto de IBM Enrique Serrano, se plasma en un simulador concebido sobre la base de un Smart Cabrio, donde un usuario desempeña el rol de un posible ladrón o se ve sometido a ciberataques.

A través del WiFi o del Bluetooth del coche, un hacker podría frenar, acelerar, impedir el arranque o hasta proyectar información falsa en las pantallas. Gracias al sistema de ciberseguridad QRadar, y a través de una centralita, expertos de IBM controlan todas las acciones de un vehículo, pudiendo llegar a bloquearlo.

El proyecto de la compañía también busca reducir costes, daños en la reputación de las marcas o actuar como base para la conducción autónoma, además de impedir el mal uso de llaves digitales y proteger a los conductores de un posible rastreo por la información de su GPS, entre otros usos.