La eficiencia en la gestión de siniestros de autos está directamente relacionada con el uso de tecnología y la intervención del perito. Actualmente, se puede controlar con inteligencia artificial multitud de variables que son parametrizables, pero existen límites que las máquinas no deben sobrepasar, y precisamente es en estos puntos muertos donde el perito aporta mucho valor, según explican desde la empresa PTR Zaragoza, especializada en peritaciones.

“En los últimos años, todos los agentes que intervienen en la reparación de siniestros, centrados en la optimización de costes, han buscado la mejora de todos los procesos de reparación, no prestando toda la atención al componente humano”. Para PTR Zaragoza, el perito es la parte más importante en la tasación de daños y para certificar la calidad de las reparaciones de carrocería, sobre todo cuando el vehículo sufre daños estructurales en la carrocería o tiene que daños en los sistemas de seguridad activa y pasiva.

Muchos agentes ven al perito como “un elemento perturbador”, según la empresa, debido a labor de negociación con el taller, investigación de causas del accidente, pero, en su opinión, “cuando se cambia el enfoque y se alinean peritos, talleres y compañías buscando la optimización de costes, la reducción de tiempo de ciclo de resolución de los expedientes, y un control en la calidad de la reparación, es en ese punto donde se alcanzan los mayores niveles de satisfacción de los clientes”.

Desde PTR Zaragoza piensan que poner al perito en el centro de la reparación es lo que permite garantizar un equilibrio entre costes y calidad de la reparación.