Signus Ecovalor ha emitido un comunicado en el que celebra las investigaciones llevadas a cabo por parte de la Guardia Civil a dos empresas de venta de neumáticos y a cuatro de sus directivos por incumplir sus obligaciones como productores de neumáticos, en el marco de una operación denominada “Operación LUN”.

La operación se inició a raíz de una denuncia contra una de las empresas mercantiles con motivo de la no acreditación por parte de las empresas investigadas del cumplimiento de las obligaciones como productor de neumáticos establecidas en el artículo 4 del Real Decreto 1619/2005 de 30 de diciembre, que establece la gestión de residuos procedentes de los neumáticos fuera de uso.

Según Signus, “desde hace varios años estas empresas han venido cobrando y repercutiendo un importe por gestión de neumáticos fuera de uso al consumidor, cuando dicho importe no se entrega a ningún Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (Signus y TNU) de manera que dichos importes suponen en sí unos ingresos que, en realidad, son unas ganancias limpias a costa del consumidor, que sí paga el importe de gestión de neumáticos fuera de uso. Así, incumplen lo establecido por la ley y cometen una clara estafa y fraude al consumidor. El importe cobrado a los consumidores y no ingresado en los sistemas gestión de neumáticos fuera de uso, detectado en este caso, asciende a más de tres millones de euros".

Esta operación no es la única que se está llevando a cabo, según informaciones a las que Signus ha tenido acceso, y es reflejo de otras que se están desarrollando por parte de las autoridades para perseguir a aquellos importadores que comercializan de manera irregular los neumáticos nuevos o usados que introducen en el mercado español, constituyendo un hito importante en la lucha contra el fraude.

En el pasado ejercicio, Signus recogió el equivalente a cinco millones de neumáticos de turismo, un 19% más de los neumáticos declarados por sus empresas adheridas, por lo que este año la entidad establecerá estrictas medidas de control en la recogida, así como la denuncia de comportamientos fuera de la ley por parte de importadores intra y extracomunitarios. El objetivo es evitar perjudicar a aquellas empresas que cumplen con sus obligaciones y a los consumidores que pagan por una gestión que no es revertida en los sistemas de gestión de neumáticos fuera de uso, algo que supone un claro perjuicio para todos.