Venezuela ha avanzado en la última década en cuanto a tecnología automoción, después de diferentes alianzas estratégicas con países como Irán y China, que le han permitido producir vehículos de marcas no tradicionales.

En noviembre de 2006 se inauguraba Venirauto Industrias, producto del acuerdo bilateral firmado entre ambos países. Con la inauguración de esta empresa se comenzaron a ofertar vehículos con precios inferiores a los tradicionales.

Centauro y Turpial fueron los dos modelos producidos por esta empresa, que nació bajo la premisa de promover la transferencia tecnológica sin la participación de los países llamados desarrollados.

En el caso China, Venezuela logró concretar la inauguración en 2011 de la planta Chery, instalada en la zona industrial Las Tejerías del estado Aragua. La segunda fue inaugurada dos años más tarde en Guaraca, estado Carabobo.

Por otra parte, el presidente de la República, Nicolás Maduro, firmó recientemente el Plan Nacional de Reactivación del Sector Automotriz, con el objetivo de forjar nuevas fuentes de divisa para el país.

Durante el acto, el vicepresidente para la Economía Productiva, Miguel Pérez Abad, indicó que este Plan de Reactivación reimpulsará todo el sector y toda la cadena de valores agregados para “reanimar la industria y reimpulsar capacidades productivas con el fin de generar espacio para la exportación de esta importante actividad”.

De igual modo, Carlos Farias, viceministro de Industrias, Carlos Farias, destacó que se debe impulsar la industrialización de las importaciones en el sector automoción, para sustituir las importaciones que se generan en el país, además de promover la exportación de vehículos a países del Mercado Común del Sur (Mercosur).

“El sector automoción no podemos verlo como el eslabón final, tiene que ver con la fabricación. No podemos separar el área de los componentes, sino que tiene que ser un mensaje para seguir dando ese acompañamiento en esta industria”, manifestó acto seguido.