La presentación de la actualización de la séptima generación del Volkswagen Golf, cuyas ventas se inician a finales de mes, ha servido para que el consejero delegado de Volkswagen, Herbert Diess, informe de las cifras de reparación en Europa de los vehículos afectados por el “dieselgate”. Así, han pasado por el taller 1,3 millones de clientes afectados de las marcas Volkswagen, Volkswagen Comerciales, Audi, SEAT y Skoda, informa el diario económico Expansión.

Además, las autoridades han aprobado las medidas técnicas que Volkswagen ha presentado para reparar 8,2 millones de los 10 millones de vehículos con motores diésel de la familia EA 189, que montan un software que, cuando detecta que está siendo inspeccionado, altera los datos de emisiones. El trabajo de Volkswagen se dirige a que los 1,8 millones restantes con este software tengan aprobada su correspondiente intervención técnica antes de que acabe este año.

Dentro del mercado estadounidense, Volkswagen continúa intentando cerrar el “dieselgate” también antes de que finalice 2016. En este sentido, el consejero delegado del Grupo Volkswagen, Matthias Müller, expresó su deseo de que la elección de Donald Trump no sea “más perjudicial” para su compañía, que todavía tiene que cerrar cómo arreglar 85.000 vehículos con motor diésel de seis cilindros, cuyas emisiones exceden los límites legales.