Castrol ha revelado las nuevas ventajas de rendimiento del uso de la tecnología Fluid Titanium tras años de investigación, desarrollo y pruebas innovadoras. Castrol Edge puede liberar un mayor rendimiento del motor reduciendo su fricción hasta en un 20%. Castrol Edge, que ha estado en constante investigación y desarrollo durante más de una década, está diseñado específicamente para abordar la cuestión de la fricción que reduce el rendimiento en los motores, un problema que va en aumento a medida que el tamaño de los motores se reduce y la aceleración de la tecnología de los vehículos aumenta la demanda de rendimiento.

A medida que la presión dentro del motor se intensifica, también lo hace la fricción, desaprovechando hasta un 10% de su rendimiento. Con 32.000 contactos por minuto dentro de un motor, hay millones de oportunidades de que la fricción afecte el rendimiento y la vida útil de un motor. Castrol Edge, con su tecnología Fluid Titanium se transforma físicamente bajo presión; su estructura molecular cambia temporalmente para crear un sólido cojín entre las superficies del motor. De este modo, el lubricante reduce la fricción que causa hasta un 20% de disminución del rendimiento, y así libera el verdadero rendimiento del motor.

La directora de desarrollo de productos de Castrol, Rebecca Yates, explica: "En pocas palabras, la fricción es el enemigo del rendimiento del motor. Como innovadores, nos propusimos encontrar una fórmula que comenzara a abordar el problema, cada vez mayor, de la fricción del motor". Castrol ha trabajado con la Universidad de Edimburgo para crear un proceso de pruebas completamente nuevo y único, utilizando un yunque de diamante y un sincrotrón de alta tecnología, una prueba pionera en la industria de los lubricantes. Ejercer presiones extremas usando diamantes ha demostrado científicamente la cambiante estructura molecular de la tecnología Fluid Titanium de Castrol.

El lubricante sufre la misma transformación física frente a las presiones del motor. Su estructura molecular cambia de una estructura fluida a una estructura física, de forma temporal, para resistir la presión sobre las partes del motor, más notablemente en el árbol de levas. Cuando se libera la presión, Castrol Edge vuelve a su estado fluido.

Yates continúa: "Esta fórmula tiene sus raíces en la tribología. Desde los añadidos que hemos seleccionado hasta la creación de la tecnología Fluid Titanium y el sólido proceso de pruebas por el que ha pasado este producto, la química de alta presión está en su núcleo. Castrol Edge con tecnología Fluid Titanium puede decir con seguridad que disminuye la fricción que reduce el rendimiento hasta en un 20%, el mayor avance del lubricante antifricción que existe actualmente en el mercado".