Imprefil Distribuciones pone a disposición de sus clientes y colaboradores de España y Portugal la gama de filtros de habitáculo de las marcas Virgis, Baldwin, Sofima, Zaffo e Imprefil que cubren la práctica totalidad del parque rodante, con un servicio de entrega diario y en menos de 24 horas.

El principal cometido del filtro de habitáculo es eliminar el polvo y la contaminación del aire que entra al habitáculo y, sobre todo en primavera, la retención del polen en suspensión, causante de la gran mayoría de las reacciones alérgicas que sufre una parte importante de la población. Retiene también (sobre todo si es de carbón activo) otras muchas sustancias peligrosas, incluidas algunas potencialmente cancerígenas como los hidrocarburos, el hollín del humo o las orgánicas tóxicas, como esporas y hongos.

Aunque habitualmente la composición de este producto es el papel poroso apelmazado con fibras no tejidas junto a una capa de polipropileno cargada de electricidad estática para retener las partículas, existen diferentes combinaciones de medios filtrantes y carbón activado. La naturaleza y la concentración de contaminantes determinan qué tipo de combinación de estos elementos es la adecuado para cada filtro.

Con una vida limitada, el momento más adecuado para cambiarlo es la primavera y la duración aproximada es de un año, aunque varía según el entorno. Los síntomas de un filtro sucio son:

  • El ventilador de aire del habitáculo parece haber perdido potencia
  • Aparecen olores fuertes en el interior del coche, sobre todo nada más encender el climatizador.
  • Los cristales se empañan con frecuencia o es más difícil desempañarlos.
  • El aire acondicionado parece enfriar menos de lo habitual.

Un filtro de habitáculo en mal estado acumula humedad y puede criar mohos, bacterias y diversos microorganismos nocivos para la salud. Además, puede provocar frecuentes distracciones al conductor debidas al lagrimeo, congestión nasal, fatiga, estornudos en cadena, que pueden dificultar una conducción segura.