Al accionar el pedal de embrague, el movimiento del pistón ejerce presión para desplazar el cilindro maestro de embrague (bomba principal), el cual pasa a través del tubo hidráulico hasta llegar al cilindro esclavo (bombín). Desde aquí, la presión se transmite para liberar el mecanismo que abre el embrague, lo que, a su vez, interrumpe el flujo de potencia entre el motor y la transmisión.

Los sensores de posición del cilindro maestro (bomba principal) garantizan eficiencia y precisión en la transmisión de potencia, lo cual aporta mayor seguridad, comodidad y control de emisiones. La ausencia de rebabas en las superficies de los cojinetes de los pistones y la gran calidad de los materiales de sellado garantizan una larga vida útil.

Antes de llevar a cabo el montaje, se han de sustituir las juntas de los cables de conexión. Si el equipo está contaminado o no está apto para su uso, deberá ser reemplazado. Utilice solo equipamiento homologado. Compruebe que el sistema del pedal no está dañado y que funciona correctamente.

Verifique también que el accionamiento eléctrico y el suministro de aire funcionan correctamente. Los rasguños y torceduras en los tubos de aire, así como en los contactos eléctricos, podrían provocar fallos de funcionamiento. El sistema se deberá ventilar y configurar en función de los requisitos del vehículo en cuestión.