El Barómetro sobre Seguridad Vial y Medio Ambiente, creado por Anfac y Bosch para difundir la mejora de la seguridad vial y el medio ambiente, ha puesto de manifiesto que en España existen 7,7 millones de automóviles que carecen del control electrónico de estabilidad, también conocido como ESP, lo que supone un alto riesgo para la seguridad vial.

En un vehículo construido hace más de diez años se duplica o incluso se triplica la posibilidad de sufrir un accidente, en relación con un vehículo nuevo que incorpora los últimos adelantos en materia de seguridad, como el ESP. Este es uno de los factores que hacen que el envejecimiento del parque sea un problema de todos, más allá de un problema de los fabricantes de automóviles y de componentes.

Anfac y Bosch aseguran que uno de los elementos más importantes que ha jugado un papel clave en la reducción de accidentes y en conseguir una menor gravedad de sus consecuencias es el ESP.

Este es un sistema de seguridad activa que frena de forma selectiva una de las cuatro ruedas del vehículo en situaciones de riesgo en las que se puede superar el límite de adherencia del neumático (una curva con velocidad excesiva, o una maniobra brusca para sortear un imprevisto del tráfico), reduciendo el peligro de deslizamiento del vehículo y mejorando su estabilidad.

El ESP actúa por sí solo, de forma automática, sin necesidad de intervención del conductor, y además, por mucho que se pise el acelerador, gracias al ESP el vehículo mantiene la velocidad impuesta por el sistema para asegurar una correcta adherencia.

El control de estabilidad puede evitar hasta un 80 % de los accidentes por derrape y, según un Estudio de la Universidad de Colonia citado en el Barómetro, puede evitar hasta 4.000 muertes al año en la Unión Europea.

Según, el estudio de Anfac Research para el Grupo Bosch, en 2011, más del 91 % de los vehículos que se vendieron en España tenían disponible el ESP y se prevé que para 2013 todos los vehículos que se vendan en España ya lo lleven equipado.

Además, el 41 % del parque automovilístico español de menos de diez años está equipado con el sistema ESP.

Los ciudadanos tienen que saber, en opinión de Anfac, que sólo el 9 % de los vehículos de más de diez años lleva incorporados este sistema, de forma que el 91 % restante, es decir, 7,7 millones de vehículos, no tiene el ESP disponible.