El 51,7 % de los conductores españoles se muestran contrarios a prohibir los detectores de radar, los dispositivos que rastrean la carretera y captan sus ondas. Se trata de una opinión que contrasta con la de los que afirman disponer uno en sus vehículos, resalta un informe del Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) acerca de la opinión de los automovilistas sobre las nuevas tecnologías de ayuda a la conducción.

Según el estudio del RACC, hasta dónde pisar el acelerador y, sobre todo, cómo no ser "cazado" por un radar figuran entre las principales inquietudes de los conductores, especialmente de aquellos que se ponen al volante de un coche deportivo o de una berlina.

Así, el 27,9% admiten que usan avisadores de radar, elementos legales que están incluidos en navegadores o teléfonos inteligentes y que avisan de la ubicación de un radar fijo.

Del mismo modo, el 2% reconoce que posee un detector de radares, permitido hasta el momento. Dotados con antena, requieren de una instalación previa en el vehículo, aunque ya existen portátiles en el mercado.

El informe concluye que, aunque escaso, el uso de detectores se incrementa muy notablemente entre los conductores que admiten circular por encima de la velocidad permitida, hasta un 123%. Resaltar también que el empleo de estos dispositivos es mayor entre los hombres.