En el plan PIVE, muchos concesionarios adelantaron a los compradores de coches parte de los incentivos que corresponden al Gobierno. Pues bien, fuentes del sector cifran en más de 20 millones la cantidad que adeuda el Ejecutivo desde octubre del 2013, en concreto por el programa específico de bonificaciones para la renovación de vehículos comerciales y flotas de empresa. Estas fuentes explican que las cantidades varían pero la media adeudada se sitúa entre los 60.000 y los 70.000 euros por concesionario.

Los concesionarios han adelantado las ayudas públicas (entre 1.000 y 2.000 euros, en función del vehículo) en las operaciones de venta de los coches que cuentan con este incentivo. "Normalmente se valida la documentación requerida y unas semanas después los puntos de ventas reciben los incentivos del Gobierno", explican. Este último paso es el que no se ha producido, aunque, según fuentes de los concesionarios, el reembolso es inminente.