La caída de la recaudación en concepto de impuesto de matriculación se situó en el 26% en el primer semestre de este año en comparación con el mismo período del año anterior, según datos de la Agencia Tributaria.

Esta caída, que redunda en menores ingresos para las Comunidades Autónomas ya que se trata de un impuesto que revierte en ellas, es consecuencia tanto del retroceso de las ventas de coches como de la orientación de la demanda hacia coches más pequeños y eficientes, exentos en muchos casos del tributo.

De esta forma, la cuota media por vehículo que abonaron los compradores de coches entre enero y junio por el impuesto de matriculación alcanzó 574 euros, con un descenso del 18,3% frente a los 703 euros del primer semestre del pasado año.

El descenso de las ventas trae consigo la correspondiente disminución del dinero que mueve el mercado automovilístico. Así, la base imponible declarada por los compradores de coches bajó un 11,3% en el primer semestre, con 5.228,68 millones de euros.

Del mismo modo, los datos de la Agencia Tributaria ponen de manifiesto una reducción del precio medio de los coches, que en los seis primeros meses de 2012 se situó en 16.532 euros, un 3,2% menos respecto a la primera mitad del pasado año.

La adquisición de coches más eficientes se ha traducido además en una reducción de las emisiones medias de CO2. Entre enero y junio, las emisiones bajaron en cinco gramos, hasta establecerse en 131 gramos por kilómetro recorrido.