Las ventas netas de Michelin en el 2012 se han situado en 21.474 millones de euros, con una progresión del 3,6%, en relación con los 20.719 millones de euros de 2011. El resultado operativo del Grupo alcanza los 2.423 millones de euros, es decir, el 11,3% de las ventas netas, en comparación con los 1.945 millones de euros y el 9,4% de 2011. Mientras que el resultado neto arroja un beneficio de 1.571 millones de euros.
La caída de los volúmenes (- 6,4%) se enmarca en un contexto de mercados debilitados, especialmente los europeos.


En Europa, la demanda de neumáticos disminuyó un 5%. La bajada de las matriculaciones de vehículos nuevos en 2012 en la Unión Europea, en su nivel más bajo desde hace 17 años, enmascara una actividad caracterizada por el contraste entre la caída de los constructores de automóviles generalistas y la mejor resistencia de las marcas especialistas y exportadoras. Los mercados de Europa del Este continúan creciendo ( 11%).
En lo referido al mercado de reposición, Europa, en un contexto macroeconómico enormemente incierto, el mercado baja un 10% en relación con 2011. Europa occidental sufre así una caída récord, superior al descenso de 2008, acentuada por la reducción de stock de la distribución. El mercado de invierno marca una caída del 16%, como se esperaba, y el segmento de neumáticos de altas prestaciones (17" y superiores) se ralentiza de manera menos acentuada que la media del mercado europeo, lo que refleja la continuidad de la mejora del mix.
El mercado en América del Norte aumenta un 16% y aprovecha las fuertes ventas de coches nuevos relacionadas con la renovación del parque automovilístico para recuperar sus niveles de 2007. Mientras que en el mercado de reposición en América del Norte, la demanda, con caídas del 2 %, sufre la pérdida de confianza de los consumidores, a pesar de la relativa estabilidad de las distancias medias recorridas y del coste de los carburantes. Tras una recuperación en 2010, el mercado norteamericano vuelve a su nivel de 2009, sensiblemente inferior al número de neumáticos vendidos en 2007. El mercado de Estados Unidos, marcado por un importante aumento de las importaciones chinas tras el levantamiento de los aranceles aduaneros, cae un 3%.
En América del Sur, la demanda permanece estable, el dinamismo de la demanda en el segundo semestre ( 7%) equilibra el retroceso del primer semestre (- 7%). El mercado brasileño progresa en un 3% sostenido por las medidas gubernamentales puestas en marcha en otoño. El mercado de reposición está en ligera alza ( 2%), con fuertes disparidades por países. En Brasil, aumenta un 3% hasta niveles de 2011, gracias al mantenimiento de la demanda de los clientes finales.
En Asia (excluyendo India), la demanda ha aumentado un 11% globalmente. En China, el mercado, siempre boyante, ralentiza su ritmo de crecimiento ( 6%). La demanda en Japón ( 18%) y en el sudeste asiático ( 38%) repunta en relación con un año 2011 afectado por las catástrofes naturales.
Al tiempo el mercado de reposición en esa misma zona aumenta un 2% globalmente. La demanda china aumenta un 4% a pesar de la caída en el ritmo del crecimiento económico. El mercado japonés (- 1%), lastrado en 2011 por las catástrofes naturales, recupera un volumen habitual, con las ventas de neumáticos de invierno estables. En Corea, la demanda baja un 6% en una economía orientada hacia la exportación y penalizada por las incertidumbres económicas mundiales.
En una coyuntura de mercados inciertos en los países maduros y de crecimiento en los nuevos mercados, Michelin prevé volúmenes estables en 2013, gracias a su presencia en todo el mundo.
El precio de las materias primas debería permanecer estable durante el primer semestre, lo que supondrá un nuevo efecto favorable de entre 350 y 400 millones de euros sobre el resultado operativo, que se compensará parcialmente por el efecto de las cláusulas de indexación en las actividades de primeros equipos y de ingeniería civil.
El programa de inversiones (alrededor de 2.000 millones de euros) favorecerá el ambicioso objetivo de crecimiento de Michelin, con la puesta en marcha de nuevas capacidades de producción en las zonas de crecimiento, cuya puesta en servicio incidirá sobre los costes. Esta medida afectará también a la competitividad en los países maduros y a la innovación tecnológica.
Con confianza en sus fortalezas y gracias al lanzamiento de un ambicioso programa de mejora de sus sistemas de gestión, el grupo Michelin confirma sus objetivos para el horizonte de 2015 y pretende, para el año 2013, lograr un resultado operativo, antes de elementos no recurrentes, estable, basado en las paridades de cambio actuales, una rentabilidad de los capitales empleados superior al 10% y la generación de un cash flow libre positivo.