Ford expresó recientemente su preocupación por la situación en Venezuela y su impacto en la región, al prever que la volatilidad política y financiera del país podría provocarle pérdidas de unos 350 millones de dólares (257 millones de euros) en sus operaciones durante el 2014.

En este sentido, el director financiero del fabricante estadounidense, Bob Shanks, expresó su incertidumbre sobre las medidas adoptadas por las autoridades venezolanas. De hecho, el dirigente situó a Venezuela como el segundo mayor elemento que impactará negativamente los resultados de Ford en el presente año.

"El ambiente en Venezuela es volátil, cada vez más difícil e impredecible para las empresas" afirmó.

Recordemos que la compañía ha rebajado sus expectativas económicas para la región en el último trimestre de 2014 por los problemas que tiene para operar en Venezuela, donde cuenta con una planta de montaje de vehículos.

Shanks también aseguró que Ford ha tenido que reducir en gran medida su producción en Venezuela en 2013 y que la situación continuará en 2014. "Además de la volatilidad de la divisa, otro gran problema es el acceso a divisas extranjeras para pagar componentes importados para los vehículos que montamos allí", apuntó.