LT_keyvisual_Licht-anLa obligatoriedad de la luz diurna, asegura la Comisión Europea, puede reducir el número de atropellos un 3-5 %. Los coches de nueva fabricación están obligados - por norma - a llevar siempre un dispositivo de luz diurna, pues se calcula que se podrían salvar más de 200 vidas al año. Sin duda, la seguridad vial empieza con ver y ser visto.

Por ello la luz es un elemento fundamental dentro de la conducción. De hecho, es el primer y único componente del círculo de la seguridad que realmente ayuda a prevenir proactivamente los accidentes antes de que ocurran.

“Primero ves, luego actúas”, recalca Philips, pues la luz diurna (DRL) aumenta la visibilidad del vehículos para una mejor conducción. Para que esto sea así la luz debe ser potente y precisa, con máxima luminosidad y durabilidad.

Estudios de la Unión Europea sobre accidentes en carretera concluyen que la mitad de los que se producen durante el día fueron causados por un conductor que no vio a otro usuario a tiempo. En respuesta a esto, la Comisión Europea decidió que todos los nuevos modelos debían ser equipados con luces diurnas desde febrero de 2.011.

La eficacia de las luces diurnas ya ha sido probada en países (Italia, Polonia, Dinamarca, Finlandia,…) donde han disminuido los índices de siniestralidad. Debido a que los ojos reaccionan con mayor sensibilidad a las luces en movimiento, el conductor puede detectar mejor los vehículos, tanto bajo la luz del sol como al anochecer.Megalight-120

Esta medida todavía no es de obligado cumplimiento en España, por diversos motivos. Uno de ellos es que los fabricantes no estaban precisaban de más tiempo para incluir en sus cadenas de montaje un grupo óptimo más. Diversos grupos consideran, por otra parte, que con las luces diurnas aumentaría el consumo de combustible y habría más contaminación.

Nertor observa que, pese a que aún no hay obligatoriedad, hay una clara tendencia de los conductores a mantener las luces encendidas.

En buen estado

Los conductores son conscientes de la importancia de disponer de un vehículo en buen estado, con unos faros y sistemas de iluminación perfectos, entre otros elementos. En España ya es habitual ver por las carreteras vehículos que circulan de día con las luces de cruce encendidas.

Llevar las luces siempre encendidas produce un aumento de la visibilidad de los vehículos y, por tanto, incremento de la distancia y del ángulo de detección. Los vehículos con luces parecen más cercanos, mejorando la precaución.

El cliente, por su parte, cada vez es más consciente de la necesidad de una iluminación de calidad, que ha pasado de ser una parte secundaria dentro de la tecnología del automóvil a ser un elemento de seguridad.

Recordemos que nueve de cada diez accidentes que se producen en nuestras carreteras son consecuencia de un fallo humano, relacionado en muchas METAL_BLUEocasiones con la falta de visibilidad. Esta carencia provoca una percepción deficiente al volante y un tiempo de reacción excesivo.

Las LED's

Actualmente, las luces LED's son la tecnología más puntera en iluminación, especialmente en señalización y luces traseras. Buena parte de los vehículos que se fabrican hoy en día la equipan, por su mayor luminosidad y longevidad.

El principal inconveniente es su coste, sensiblemente más elevado que el de unas halógenas. Sin embargo, su vida útil es comparable a la del coche: no precisa mantenimiento, consume un 80 % menos (ayudando al medioambiente) y ofrece una luz blanca y luminosa.

Las luces LED's son la tecnología a aplicar en el futuro más cercano, sobre todo en vehículos de alta gama, pese a que Nertor cree que “tendrán que pasar muchos años para que realmente sea una realidad de peso en el mercado”. Cuando se generalicen este tipo de dispositivos, los vehículos que no lleven luz durante el día serán menos perceptibles para peatones y otros coches.

Además, mejoran paulatinamente, logrando una mayor eficacia luminosa, variando la composición del material básico de los chips y optimizando los materiales y formas de las cápsulas donde van introducidos, fundamentalmente para reducir el calor producido o evacuarlo mejor.