Las asociaciones europeas más importantes de los sectores de telecomunicaciones y automoción anunciaron, el pasado 7 de julio, su intención de poner en marcha un proyecto de pre-despliegue a gran escala para probar la conducción automatizada y conectada en el ámbito de la Unión Europea. Según informa Sernauto en su último boletín, el objetivo principal es fortalecer el liderazgo de Europa en este segmento del automóvil, mediante la aceleración del despliegue de las tecnologías clave necesarias en la UE.

El proyecto se centrará en los casos de uso y funcionalidades de prueba en tres áreas principales: la conducción automatizada, la seguridad vial y eficiencia del tráfico, así como la digitalización de los medios de transporte y la logística. Las funciones que se están considerando incluyen un número elevado de vehículos conectados entre sí, la prevención cooperativa de colisiones, aparcamiento por control remoto, advertencias de peligros locales y optimización de los flujos de tráfico. Los mapas de alta definición se actualizarán con una conexión rápida a internet en el teléfono o en otros dispositivos móviles.

Los trabajos, que podrían iniciarse en 2017, incluirán dos fases principales: una primera hasta 2019, que consistirá en las pruebas de las tecnologías de comunicación disponibles (tecnología LTE ??" 4G), y una segunda fase hasta 2021, que se basará en las tecnologías 4G y 5G, teniendo en cuenta las respectivas diferencias en los requisitos de la red.

El proyecto también examinará una serie de requisitos fundamentales para garantizar que los resultados de la conducción conectada se conviertan en una experiencia de usuario más segura, más eficiente y más enriquecedora, razón por la que toman gran importancia aspectos como la seguridad, la ciberseguridad y la protección de datos personales, o la calidad de servicio.

Será un consorcio de empresas europeas, tanto del ámbito de las telecomunicaciones como del sector de la automoción, el encargado de desarrollar esta iniciativa, que será establecido a finales de este año, cuando se define el alcance exacto del proyecto y el inicio de conversaciones con la Unión Europea y las autoridades nacionales, sobre una posible cofinanciación.