El aire en el sistema de frenado puede ser un elemento perturbador que produzca una falta de calidad en dicho frenado, por tanto, aumentado la inseguridad cuando se circule por carreteras, autovías, autopistas, etc.

En vez de transmitir desde el pedal la presión a las pastillas de freno, parte de de la fuerza sobre el pedal de freno se dedica a comprimir esas burbujas de aire. Los expertos de Road House explican en un post cómo detectarlo y solucionarlo:

  1. El pedal de freno hace más recorrido del habitual. Si dicho pedal hace más recorrido del normal antes de que el freno sea efectivo, esto puede deberse a que el sistema de líquidos de freno esté en mal estado o contenga aire. Habrá que purgar, y después rellenar el líquido de frenos.
  2. Pedal de freno esponjoso. Cuando se conduce se nota, en este caso, que el pedal tarda en responder, como si estuviera más esponjoso. Puede ser, por tanto, que existan burbujas de aire en el sistema de frenos. Habrá también que purgar y cambiar el líquido de frenos. Normalmente los síntomas de que hay aire en el sistema de frenado se detecta a través de irregularidades con el pedal del freno
  3. Desequilibrio en los frenos. Se llega a notar que el vehículo frena más de un lado que de otro, al pisar el pedal el coche tiende a irse hacía donde más frena. Una de las causas puede ser también el aire en el sistema de frenado. La solución es sangrar o purgar dicho aire.