El funcionamiento de las válvulas termostáticas de Japanparts para el control de la temperatura del motor es extremamente sencillo:

El líquido de refrigeración, puesto en circulación forzada por la bomba del agua, absorbe el calor producido por el motor y lo traslada al termostato. Al calentarlo, debilita la tensión del muelle de la válvula, que se abre, haciendo que el líquido fluya hacia el radiador. Cuanto más sube el líquido de temperatura, más se abre la válvula, y viceversa, cuanto más desciende, enfriado por el radiador, más hace que se cierre la válvula.

A través de estas fases de apertura y cierre, la temperatura interna del motor se mantiene constante.

A pesar de su aspecto relativamente simple, la válvula termostática es un componente delicado y de gran precisión.

Los choques térmicos, las burbujas de aire en el circuito y la corrosión pueden influir en el buen funcionamiento. Una válvula termostática que permanece siempre abierta no permitirá que el motor alcance la temperatura correcta, influyendo en los consumos y desgastando precozmente, por ejemplo, válvulas y bujes.

Valvulas termostaticas3

Es aún más grave en caso de que permanezca cerrada o no se abra correctamente.

Ello puede llevar a un fuerte calentamiento del motor con graves consecuencias, como por ejemplo el daño a la junta de la culata y, en casos más graves, puede causar la deformación de la culata o incluso fundir el motor.

La válvula termostática es de fundamental importancia para garantizar una larga duración del motor, por este motivo hay que verificar con constancia el estado de desgaste.

Se aconseja su sustitución cada 2 años o 32000 km