El Control de Estabilidad Electrónico o ESC (Electronic Stability Control), es un sistema electrónico de a bordo que ayuda a prevenir situaciones de pérdida de control. Al menos el 40% de los accidentes de tráfico son como consecuencia de pérdidas de tracción. Estudios realizados demuestran que el ESC podría reducir este tipo de accidentes hasta un 80%.

La mayor parte de los accidentes que implican una pérdida de control del vehículo ocurren cuando se conduce por encima de sus límites de tracción tanto al girar bruscamente el volante como por la pérdida de control del mismo y en una conducción demasiado rápida para las condiciones de la carretera. El ESC entra en acción cuando el vehículo se inclina demasiado o cuando los neumáticos comienzan a perder tracción. Inmediatamente, el ESC, a través de una serie de sensores, disminuye la velocidad del motor y entran en acción los frenos con la intensidad justa para mantener el control del vehículo.

Numerosos estudios han demostrado que el ESC es sumamente eficaz en la prevención de accidentes por pérdidas de control del vehículo. Un estudio reciente de la Universidad de Colonia demostró que 4.000 vidas pueden salvarse con este método y que 100.000 accidentes se podrían evitar si todos los coches europeos tuvieran este sistema. Los vehículos con ESC reducen el riesgo de pérdida de control a la mitad, y ayudan a recuperar la estabilidad en un 80%.

Por todo ello, desde el fabricante de amortiguadores KYB recuerdan que el 60% de los vehículos reparados en el canal multimarca tienen entre 4 y 12 años. Actualmente hay vehículos de 10 años de antigüedad equipados con este sistema. Teniendo en cuenta que casi un tercio de los automóviles matriculados en 2005 y más de la mitad de los vehículos comerciales ligeros en 2007 están equipados con este sistema, es importante saber si el vehículo tiene o no control de estabilidad electrónico, ya que el estado de los neumáticos y de la suspensión del vehículo influyen en la eficacia del ESC.

"Es muy importante que en los vehículos equipados con ESC se realice el reemplazo periódico de pastillas de freno, amortiguadores, muelles y neumáticos. La activación o desactivación del Sistema de Control de Estabilidad Electrónico del automóvil depende de una buena tracción de los neumáticos, que a su vez depende del buen funcionamiento de los amortiguadores y los muelles. El Sistema de Control de Estabilidad Electrónico del automóvil puede verse comprometido si se llevan amortiguadores de mala calidad o mal calibrados", señalan.