En paralelo al foco actual en la tecnología de baterías y el lanzamiento de la gama de modelos bajo la marca EQ, Daimler continúa con sus actividades en el campo de la tecnología de la pila de combustible, siendo ésta una parte integral de su estrategia de propulsión. Tras el lanzamiento de la que ya es la cuarta generación del smart eléctrico, las unidades pre-serie del GLC F-CELL son un nuevo hito de Daimler en el camino hacia la conducción sin emisiones.

Los modelos pre-serie de los nuevos GLC F-CELL suponen una primicia mundial, pues se trata de automóviles de pila de combustible que utilizan, como fuente de energía adicional, una batería de iones de litio recargable y enchufable. A través de una interacción inteligente, las dos fuentes de energía alimentan al motor eléctrico, mientras ofrecen placer de conducción con cero emisiones locales. Como características destacan una gran autonomía, un repostaje rápido, una potencia de 147 kW (200 CV) y la última generación de sistemas de asistencia con características específicas para este sistema de propulsión.

En el desarrollo de la variante F-CELL del GLC lanzada en 2015, los ingenieros de Mercedes-Benz prestaron especial atención a la integración de componentes relevantes para la seguridad como los tanques de gas de hidrógeno, las juntas y válvulas de gas, así como los elementos de alta tensión. Los depósitos de hidrógeno están instalados en el área protegida contra choques entre los ejes del vehículo y, además, están protegidos por un bastidor auxiliar alrededor de los depósitos. En caso de impacto, se han implementado numerosas medidas adicionales como un sistema de válvulas de múltiples etapas, así como circuitos de protección especiales para el sistema de alta tensión.

Daimler se está preparando para la producción en serie del Mercedes-Benz GLC F-CELL en la planta de Mercedes-Benz en Bremen. Su socio EDAG, ubicado en las inmediaciones de la planta, ofrecerá soporte a la fábrica en la integración del sistema de propulsión. Por su parte, NuCellSys, propiedad de Daimler, ha desarrollado la unidad completa de pila de combustible y el sistema de almacenamiento de hidrógeno para el GLC F-CELL.

Las unidades pre-serie se producen en el centro tecnológico de Mercedes-Benz en Sindelfingen, mientras que la planta de Daimler en Untertürkheim se encarga de la producción del sistema completo de pila de combustible. La pieza clave, la pila constituida por alrededor de 400 celdas de combustible, es fabricada por Mercedes-Benz Fuel Cell (MBFC), que opera la primera planta del mundo dedicada exclusivamente a la producción y montaje de celdas de combustible, situada en la Columbia Británica (Canadá).

El sistema de depósito de hidrógeno se produce en la planta de Mercedes-Benz en Mannheim y la batería de iones de litio proviene de la firma subsidiaria Accumotive, propiedad de Daimler, en Kamenz/Sajonia (Alemania).