Nissan, en una acción innovadora para ayudar al reconocimiento de peatones de los vehículos eléctricos (VE), ha asumido un papel de liderazgo en el proyecto de la Comisión Europea eVADER, para crear un sistema pionero de alerta de peatones audible.

La tecnología de alerta a peatones es actualmente un tema candente, puesto que las crecientes ventas de eléctricos han conllevado discusiones sobre los pros y los contras de los VE silenciosos. El bajo nivel acústico ha sido presentado como un punto beneficioso, porque podría contribuir a una drástica reducción de la contaminación acústica.

 

Como uno de los fabricantes más importantes en el mercado de los eléctricos, y desarrolladora del sonido de vehículo aproximándose para peatones (VSP), adoptado como un equipamiento estándar en todos los vehículos eléctricos de Nissan, el fabricante japonés ha convertido esta área en una prioridad.

David Quinn, jefe del proyecto e-VADER de Nissan, afirma que la seguridad de los peatones es de suma importancia para Nissan, razón por la que ya tenemos una alerta de peatones instalada en nuestros VE como medida preventiva.

"Como líderes del mercado de los vehículos eléctricos, nos entusiasmó utilizar nuestra considerable experiencia para examinar posibles sistemas para un futuro desarrollo en este campo. Nuestro objetivo ha sido encontrar un equilibrio óptimo entre asegurar que los coches sean detectables y mantener la reducción de la contaminación acústica, que es uno de los mayores beneficios que ofrecen nuestros VE", agrega a continuación.

Nissan ha tenido un papel pionero llevando la tecnología VE al mercado a gran escala. En 2010, la introducción del Nissan LEAF - el primero producido a gran escala, completamente eléctrico lanzado internacionalmente - revolucionó el mundo del motor. Sigue siendo el vehículo eléctrico más vendido de la historia.

Socio líder del proyecto eVADER - que tardó tres años en completarse satisfactoriamente - Nissan usó su experiencia para integrar las diferentes tecnologías aportadas por otros miembros del consorcio y Nissan en el vehículo de pruebas, y trabajó para asegurar que los sonidos creados eran claramente audibles y, al mismo tiempo, tuvieran el mínimo impacto posible en los niveles ambientales de ruido.

El sonido creado no solamente tenía que ser direccionalmente dirigido a peatones concretos, sino que también tenía que mantener los niveles de molestia al mínimo. En una fase inicial se pusieron sonidos similares a las sirenas, pero resultaron ser molestos, fuertes y, a veces, inquietantes emocionalmente para otros usuarios de la vía.

La versión final de las características del sistema incluye una cámara insertada en el parabrisas, que está programada para reconocer a peatones, ciclistas y otros usuarios. En cuanto se detecta a un usuario, seis altavoces proyectan sonido direccionalmente hacia el objetivo a fin de alertarle de la presencia del VE. El sonido es hasta cinco decibeles inferior que el sonido de un coche con un motor a gasolina o diésel.