En los Mazda RX8, fabricados entre el 28 de julio de 2003 y el 7 de mayo de 2004, existe la posibilidad de que la rótula del trapecio inferior de la suspensión delantera pueda fisurarse debido a un proceso inadecuado de fabricación del trapecio de aluminio, recoge una Red de Alerta (Nº: CCAA-46/2018) de la Agencia Aecosan.

En el peor de los casos, el alojamiento de la rótula en el trapecio de aluminio puede llegar a romperse debido a los esfuerzos durante la conducción, separándose la rótula del trapecio, causando pérdida del control de la dirección e impidiendo la conducción.

La empresa Mazda Automóviles España ha comunicado a las autoridades de Consumo de la Comunidad de Madrid el problema del vehículo y las medidas que voluntariamente ha adoptado, consistentes en contactar con los propietarios de los vehículos afectados para sustituir los brazos inferiores de la suspensión delantera por unos modificados.