Los automóviles cambian, se introducen novedades en aspectos tan importantes como la seguridad, el confort, el ahorro energético o las prestaciones, pero algunos motores permanecen gracias a su versatilidad. El 1.5 TSI es un ejemplo en la actualidad, al igual que el 1430 lo fue en los años 70 y 80. Asimismo, el SEAT 1430 y la actual gama León guardan muchas similitudes entre sí, tanto por concepto de vehículo como por el cliente al que se dirige.

Un automóvil es, sobre todo, un conjunto de elementos interdependientes y armónicos encaminados a un objetivo común: la movilidad. Por eso, igual de importante resulta el chasis, la suspensión, la transmisión, la dirección o los frenos, que el motor. Así, dos automóviles dotados de igual motorización pero de características y objetivos distintos, resultan en la práctica completamente diferentes.

El pasado 9 de mayo, SEAT cumplió 69 años de historia en el diseño, desarrollo y fabricación de vehículos, pero también celebra el 50º Aniversario de dos importantes modelos: el 850 Sport Spider, el único modelo biplaza descapotable que la compañía ha desarrollado en serie, y el SEAT 1430, una evolución del 124 que fue elegido “Coche del Año” en 1970 gracias a cualidades como la potencia y fiabilidad de su motor, una sólida suspensión y un interior amplio, bien terminado y lujoso.

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En cuanto al motor del 1430, su gran resultado y su equilibrio entre las altas prestaciones y la fiabilidad mecánica fueron motivos suficientes para mantenerlo en vehículos de diferente naturaleza, a lo largo de 15 años (entre 1969 y 1984). Cronológicamente, el primer modelo en recibir dicho motor fue el SEAT 1430 de 1969 y sus diferentes versiones. Le siguió el 131 de 1975, el 124 D Especial del mismo año, el Sport 1430 y el 128 de 1977, el Ritmo 75 del 1979, el Fura Crono de 1982 y, por último, en 1983, el Ronda 75. Cabe mencionar la aparición de la Fórmula 1430, el primer campeonato de promoción de monoplazas en España, a principios de los años 70.

50 años han pasado y, ahora, la gama actual de SEAT tiene un nuevo protagonista con muchas más similitudes de las que parece respecto al motor de 1.438 cc del 69: el bloque de gasolina 1.5 TSI de 150 CV de 1.498 cc. Este motor, que comparte algunos elementos tecnológicos con el 1.4 TSI que le precede, como el sistema de desconexión de cilindros ACT, se configura ahora como la apuesta mecánica de la compañía española para sus modelos de gasolina más vendidos. El 1.5 TSI, respecto al motor del 1430, tan sólo cubica 60 cc más, por lo que se trata de motores muy similares entre sí.

Este moderno motor de gasolina se ha implementado en el SEAT Ibiza de última generación, en el Arona, el León, el Ateca, y ahora también en el nuevo buque insignia de la compañía española, el Tarraco.

Al igual que ocurría en 1969 con el 1430 de 70 CV, el nuevo motor 1.5 TSI de 150 CV destaca por desarrollar la potencia, constante hasta casi las 6.000 rpm, con una curva de par que ofrece su máximo de 250 Nm desde apenas 1.500 rpm hasta las 3.000 rpm. Asimismo, este motor cuenta con importantes avances tecnológicos que consiguen equilibrar sus prestaciones con unos consumos muy contenidos, e incluso bajos cuando se circula a velocidad de crucero y se desactivan los dos cilindros centrales. La eficiencia energética de este motor 1.5 TSI es máxima en combinación con cualquier modelo en el que se puede implementar, consiguiendo unas emisiones y consumos reducidos.

Además, y al igual que ocurría en el 1430, el motor 1.5 TSI funciona con modelos de naturaleza muy diferente y, por ende, con distintos pesos del conjunto del vehículo, tanto con transmisiones manuales de seis velocidades como automáticas DSG de siete. Así, se ofrece en el SEAT Arona, un SUV urbano que pesa 1.224 kg, en el compacto León, con un peso que parte de los 1.243 kg, en el SUV compacto Ateca desde 1.355 kg, y en el Tarraco, con 1.599 kg.

El motor de cuatro cilindros de gasolina 1.5 TSI de 150 CV destaca, principalmente, por tener bloque, culata y tapa de culata de fundición en aluminio, gestión térmica con módulo de regulación de la temperatura del líquido refrigerante, e innovadoras técnicas de fabricación.